24 febrero 2015

Leslie, la optimista

Cuando "Parks and recreation" termine esta noche, lo hará también toda una época de comedias de la NBC, la época en la que los jueves para la noche estaban dedicados a ese género y los espectadores podían ver al mismo tiempo a Michael Scott, Liz Lemon y Leslie Knope. Sólo "The Office" fue un verdadero éxito para la cadena, uniendo la audiencia con los premios y los parabienes críticos (aunque fue "30 Rock" la que realmente triunfó en los Emmy), pero la última en marcharse lo hace como un ejemplo de cómo una buena serie podía sobrevivir en un canal aquejado de bajísimas audiencias. Hasta que a NBC le tocó el Gordo con "The Voice", uno de sus escasos consuelos eran los elogios que recibían sus comedias de los jueves, una tradición que viene desde la década de los 80, pero el escaso tirón entre los espectadores tenía que acabar trayendo sus consecuencias.

"Parks and recreation" ha emitido los trece capítulos de su séptima y última temporada de prisa y corriendo entre enero y febrero, afianzando su posición como "lugar feliz" y provocando que los críticos se pregunten cómo pudo aguantar tanto tiempo en antena. Quizás los fracasos de la NBC por ampliar el público potencial de sus comedias (que no fuera tan de las costas y urbanita) le daba valor a los pocos, pero constantes, fieles de Pawnee (Indiana), y quizá el optimismo de Leslie y sus inagotables ganas de hacer cosas buenas acabaran ganando la partida. Porque lo que es más curioso es el camino que "Parks and recreation" siguió desde sus inicios, originalmente como una especie de pseudo-spin off de "The Office", hasta finalizar convertida en una de las comedias más adorables y divertidas de la televisión.

Casi todo el mundo acuerda que aquella primera temporada de ocho capítulos es el peor tramo de la serie. Leslie no estaba del todo formada, parecía una ilusa con delirios de grandeza más que la optimista que busca mejorar su ciudad (y el mundo) que fue después, y las relaciones que dejarían grandes momentos más adelante, como la de la propia Leslie con Ron o el hilarante matrimonio de Andy y April, no eran más que sueños en la mente de sus creadores, Mike Schur y Greg Daniels. El leve recalibramiento de la personalidad de Leslie, una funcionaria para la que ningún problema es demasiado pequeño para buscarle solución, acarreó el inicio de la "Parks and recreation" cuyo final lloran ahora todos sus fans, y abrió el campo para que los guionistas se sacaran de la manga un personaje memorable tras otro.

Aunque Ron Swanson, Donna o Andy pueden ser grandes, confieso que mi preferido es Ben y su entusiasmo friki, porque en él se veían reflejados no sólo algunos de los guionistas de la serie, sino también unos cuantos de sus espectadores. "Parks and recreation" logró ser una maestra en combinar chistes inspiradísimos con momentos emocionales que los personajes, y la serie, se habían ganado, y probablemente ése vaya a ser su mejor legado. Ése, y haber servido de trampolín para el salto al estrellato definitivo de Chris Pratt.
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