19 febrero 2015

La seria y el excéntrico


Las buddy cop movie son un subgénero que, probablemente, tuvo su momento álgido en los 80 con la saga de "Arma letal". Riggs y Murtaugh depuraron el arquetipo de la pareja de policías de personalidades diferentes, lo que no sólo servía para dotar de conflicto y, sobre todo, humor a las películas, sino que les proporcionaba también un arco de aceptación uno del otro mientras perseguían a los malos de turno. Si la pareja estaba formada por un hombre y una mujer, sus distintos modos del afrontar el trabajo y la vida, en general, presentaban igualmente una oportunidad para una subtrama romántica más interesante que si fueran desde el principio amigos del alma. Pero, por supuesto, como ocurre con todos los esquemas que funcionan, el de la buddy cop movie también termina siendo utilizado hasta la saciedad y perdiendo la frescura y la originalidad que tenía en un principio.

En especial, en los últimos años, lo que se ha sobreexplotado es la variación de tener al personaje femenino como el serio y profesional, y al masculino como el excéntrico y un poco más dado a saltarse las normas. El ejemplo más reciente es "Bajo sospecha", pero es simplemente el último en una larga línea de Lisbons y Janes, los dos protagonistas de "El mentalista", que quizás han llevado este arquetipo a sus últimas cotas. Ambos representan, además, el principal riesgo que presentan estos dúos; que ella sea demasiado estirada y aburrida y él sea el único que aporte el encanto y el humor, con lo que acaba fagocitando prácticamente toda la serie. Siendo justos, hay que dar puntos a "El mentalista" por no haber forzado la inevitable tensión sexual no resuelta entre Teresa Lisbon y Patrick Jane, recurriendo a ella ya casi en el final de la serie, pero hasta ahí han seguido el camino típico que suelen seguir estos títulos.

"Bron/Broen" (y sus remakes) escapa de buena parte de las trampas que conlleva situar a una pareja así al frente de la serie al hacer que Saga esté en un punto bastante funcional del espectro del Asperger, lo que hace que no exista entre ella y Martin la posibilidad de acabar como Booth y Brennan (que desde el principio basaban su relación en esa insinuación), y "Forbrydelsen" lo hace igualmente al empujar a Sarah Lund hacia la soledad total que acarrea su modo de sumergirse por completo en su trabajo. Pero lo más habitual es que nos encontremos Castles y Becketts por todas partes, y no todos bien llevados. Llega un punto en el que lo revolucionario sería que el hombre fuera el serio y la mujer, la alocada, que eran las presuposiciones habituales al principio, y las que buscaba subvertir este emparejamiento que ha acabado siendo lo normal.

La buddy cop movie funciona, y sigue haciéndolo esta variante que comentamos ahora, porque aporta conflictos que nacen directamente de la relación entre los personajes, y ya sabemos que hace falta conflicto para que haya drama e historias. Por supuesto, para el serio de la pareja es más complicado ganarse el favor del público, que tiene más sencillo conectar con el "divertido", como quien dice, pero la evolución de ambos hacia un entendimiento común es el otro gran arquetipo de estas series y películas. Eso sí, se pueden tener pares de detectives que no entren en esas categorías y que funcionen  igualmente. McNulty en "The Wire" podía ser una versión menos loca de Riggs, pero Bunk no era Murtaugh, y hasta Janet Scott y Rachel Bailey, se salían un poco del molde.
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