20 marzo 2016

Adiós a la farsa


Cuando MTV estrenó "Faking it", el comentario más habitual es que tenía una premisa potencialmente problemática y que, además, tampoco iba a dar juego para aguantar más allá del quinto episodio. Sin embargo, el truco de la serie para escapar de esa trampa inicial es lo que le ha permitido estrenar la tercera temporada encontrando todavía cosas que decir; Amy descubre que está enamorada de Karma, su mejor amiga, pero ésta no la corresponde. Y, a partir de ahí, la serie se construye no sobre un malentendido en el ecosistema social del instituto, sino sobre la necesidad de Amy y Karma de afrontar que su amistad está evolucionando y creciendo al mismo ritmo que ellas dejan de ser niñas emocionalmente y se acercan a la edad adulta.

Es un asunto que ya no entra en esa farsa con la que comenzaba todo, y es lo que le confiere a "Faking it" una realidad en las emociones de sus personajes mucho más interesante. De las dudas de Amy sobre si debe contarle a Karma lo que siente por ella, a los intentos de Karma por no perder su amistad con Amy, a la dificultad de Liam por asumir el peso de su familia en su vida o el camino de Lauren por aceptarse tal y como es (y por buscar a alguien que también lo haga), "Faking it" tiene una base de relaciones personales que se toma muy en serio. En la adolescencia es cuando uno está formando su identidad, está decidiendo quién quiere ser en el futuro próximo y de quién quiere estar rodeado, y de eso va en realidad esta comedia. ¿Merece la pena pelear por mantener esa amistad de infancia? Y, sobre todo, ¿merece la pena mantenerla si no pueden ser honestas la una con la otra?

El principio de la tercera temporada sigue explorando ese punto, que tiene aún bastante cuerda. Ya no es tanto la posibilidad de que, algún día, Amy y Karma puedan estar juntas como que se distancien tanto, que pierdan la relación que las unía en un principio. Ambas pasan el verano separadas y se empeñan en demostrar que están bien, que han superado sus problemas, pero no es así. Y lo interesante de "Faking it" es que sus personajes ya no van ocultando esos problemas, sino que los hablan. La conversación puede ser dolorosa, pero tenerla es parte de su maduración. Dicho todo esto, no es que la serie de MTV vaya a convertirse en "Togetherness" de repente, porque el humor a costa de situaciones embarazosas o de las maniobras de Lauren por seguir siendo la más popular del instituto continúa funcionando.

Pero es la evolución en las relaciones entre todos sus personajes donde está su punto fuerte. Lauren, por ejemplo, ha ido adquiriendo poco a poco una gran humanidad. Siempre se ve a la persona, a su corazoncito, por debajo de sus tácticas de Queen Bee, y esa mayor cercanía y complicidad con Amy, con la que en teoría ya no la une ningún lazo familiar, puede ser uno de los aspectos con mayor potencial de esta tercera temporada. "Faking it" no es una serie trascendental ni rompedora en sus formas, pero ese cuidado de todos sus personajes, y la verdad emocional que busca dar siempre a Amy y Karma, le han dado sus notas diferenciales en una parrilla estadounidense en la que, curiosamente, las comedias de instituto brillan por su ausencia.

Música de la semana: Como buena serie de MTV, "Faking it" tiene una banda sonora repleta de canciones de grupos emergentes. En este arranque de la tercera temporada, uno de ellos es el dúo británico Formation, que aporta el tema "All the rest is noise".
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