19 noviembre 2006

Bond, antes de ser Bond

Nunca he sido muy fan de las películas de James Bond. Son entretenidas y valen para pasar el rato, pero creo que la más me gusta de todas es "Goldfinger" y coincido con la opinión generalizada de que ninguno de los actores siguientes consigue hacerle sombra a Sean Connery. No me llama demasiado la atención "Casino Royale", la última película de la serie, en la que se estrena como Bond un actor, por otro lado bastante competente, llamado Daniel Craig, pero lo que sí me ha resultado bastante curioso es leer y escuchar algunas de las críticas que se han vertido sobre el filme, que se ha estrenado este fin de semana en el Reino Unido.
Dejando de lado si la película es buena o no, y olvidándonos de todas las críticas lanzadas hacia el propio Craig desde que se anunció que era el elegido para suceder a Pierce Brosnan, las principales quejas que he leído se refieren a que es un Bond muy bruto y violento, poco sutil y sin la refinación y la clase que le aportaba Sean Connery. Si yo no recuerdo mal, "Casino Royale" se basa en el libro homónimo de Ian Fleming que constituye la primera aparición de Bond y una de sus primeras misiones después de haber logrado el doble cero que le otorga la licencia para matar. Con lo cual, nos encontramos ante un agente secreto en proceso de maduración, en busca de las hechuras que lo harán famoso más tarde. Así que es normal que sea más violento, más oscuro, con gustos menos refinados y todo lo que se quiera. Por otro lado, el Bond de Sean Connery mataba con la misma sangre fría con la que se manejaban sus enemigos, así que no entiendo a qué vienen las críticas sobre la violencia del Bond de Craig.
De todos modos, de estas nuevas películas de James Bond yo me quedo con M, esa gran Judi Dench a la que no le hace falta desplegar un arsenal de gestos para demostrarnos que ella es la que manda aquí. Menos es más.
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