07 noviembre 2006

La inteligencia es sexy


De perogrullo, ¿no? Pues menos de lo que parece. Los americanos tienen una expresión bastante curiosa, the thinking woman/man sex-symbol, el sex-symbol de la mujer/hombre inteligente, que aplican a personas que por sus atríbutos físicos no destacan especialmente, o incluso pueden considerarse feos, pero que tienen algo más, una cualidad más elusiva que los hace atractivos. TV Squad publicaba hace poco su lista de los cinco hombres (en realidad, cuatro hombres y una mujer) de la televisión estadounidense que entraban en esa categoría, con Anthony Stewart Head, Jon Stewart y Hugh Laurie en plan destacado. Otros sex-symbol de los que suele habler mucho en otras listas son Ed Harris o Tim Robbins; de hecho, podríamos decir que el primero es el paradigma de esta "clasificación" en USAmerica.
Salta a la vista que la característica común a todos ellos es que no son demasiado guapos (o más bien feos, directamente), pero es su personalidad, inteligencia, humor, etc, lo que hace que no nos fijemos en el físico. Claro, esas cualidades no se ven porque los conozcamos personalmente, sino a través de sus personajes, por ejemplo. Hugh Laurie siempre dice, cuando le repiten que las mujeres estadounidenses lo consideran muy sexy, que es su personaje, Gregory House, el que es sexy, y no él. Y se le considera así porque es inteligente, honesto y tiene un toque de chico malo que siempre hace ganar muchos enteros.
Y volvemos a lo que decíamos al principio, que la inteligencia es sexy, aunque las revistas masculinas se empeñen en sacar a chicas despampanantes que sólo transmiten carne. Una ex-modelo tan espectacular como Tricia Helfer es mucho más sexy dando vida al Número 6 de "Galáctica" por esa inteligencia y esa retorcida mente suya que por su cuerpo (vale, los minivestidos ayudan). Y nuestro querido Jason Dohring es sexy porque Logan Echolls es listo, borde y sensible, además de complicado. Aunque, quizá, el mejor ejemplo sea Lauren Graham, a la que los rápidos e ingeniosos diálogos de "Las chicas Gilmore" le ayudan mucho a ser vista como sexy.

P.D.: Me temo que mi viaje por Alemania no ha dado para cotilleos catódicos porque no me ha dado tiempo ni de sentarme delante de una tele. Sin embargo, el impacto que me llevé al ver a la resucitada Nina Hagen en la portada de una revista de adolescentes que hablaba de "Popstars", el concurso que presenta, fue más que suficiente.
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