27 diciembre 2006

Todo está en tu cabeza


ALERTA SPOILERS: Ahora le toca el turno a la segunda temporada de "House", que terminó ayer en Cuatro. Alejaos si sois de los pocos que aún no la habéis visto.


Por las promos americanas, y algunos comentarios que leí por ahí, ya sabía que el episodio final de la segunda temporada de "House" era, digamos, peculiar, una especie de experimento después de un tramo final bastante intenso, marcado por la misteriosa enfermedad de Foreman en el capítulo doble "Euforia" y el cada vez más acuciante dolor de House en el penúltimo episodio, que termina con el plano final de una jeringuilla con morfina que deja la puerta abierta a interesantes posibilidades. Después de todo eso, parece que David Shore decidió darse un respiro y hacer una locura, algo así como aquel final alternativo del capítulo "My mother, the fiend" de "Verónica Mars" que sólo pudo verse por Internet, con la diferencia de que el episodio de "House" sí se emitió.
El golpe de efecto inicial, con el antiguo paciente disparando al doctor House, ya descoloca lo suficiente para que todo lo que sigue después no parezca tan raro, y en cuanto el bueno de Gregory empieza a darse cuenta de que está alucinando, empezamos a verlo con cierta distancia y a pensar que, quizás, todo está pasando dentro de su cabeza, que es lo que ocurre en realidad. En ese periodo entre el disparo y cuando Chase, Cameron y Foreman bajan a House a Urgencias, la lucha del doctor por recuperar la consciencia se muestra a través de ese tiempo paralelo en el que se dejan ver algunos de los miedos y de los sentimientos de House. El asesino frustrado ejerce un poco de su conciencia, con esas apariciones en el mejor estilo del Número Seis de "Galáctica", enfrentándolo a sus temores a equivocarse, a parecer vulnerable y haciéndolo darse cuenta de que confía en su equipo. Wilson y Cuddy lo enfrentan, por su parte, a la posibilidad de que la pierna deje de doler y pueda caminar bien, y en cuanto a Cameron... Parece que Shore decide dar a los shippers de la pareja House-Cameron parte de lo que quieren, pero de una manera malévolamente retorcida, con ese momento con el robot cirujano rodado como si fuera una escena de sexo (que levante la mano quien no pensara en ello, mentes calenturientas).
El resumen de esta segunda temporada no es fácil de hacer porque el parón veraniego en su emisión impide que tengamos una apropiada visión de conjunto, pero he de decir que los últimos 10 u 11 episodios superan bastante a los primeros, donde el personaje de Stacy no terminaba de encajar bien y Wilson ejercía demasiado de asesor sentimental. El 9 de enero empieza la tercera temporada. Este mono se va a pasar pronto.


Publicar un comentario