06 julio 2011

Damas de humor

Cuando a los periodistas nos da por algo, nos da fuerte, sobre todo si nos dedicamos al deporte o los espectáculos. Podemos estar semanas y semanas exprimiendo una frase dicha de pasada en una rueda de prensa, y pocos colectivos pueden resultar tan monotemáticos como los periodistas cinematográficos estadounidenses. En la pasada temporada de premios de Hollywood, explotaron el beso de Natalie Portman y Mila Kunis en "Cisne negro" hasta la extenuación, y en los últimos meses han estirado como un chicle Boomer las declaraciones de Shia LaBeouf asegurando que estuvo liado con Megan Fox durante el rodaje de la primera de "Transformers". Desde hace unos años, circula por la prensa americana una de esas historias susceptibles de convertirse en monotema: las mujeres no son divertidas. Lo lanzó (o, mejor, lo resucitó) Christopher Hitchens en "Vanity Fair", en enero de 2007, y se montó tal controversia a su costa, que la propia revista respondió al artículo con un especial de mujeres comediantes un año después.

Tras tanto tiempo, y el éxito en televisión de las actrices salidas de "Saturday Night Live", sería de esperar que el asunto habría pasado de moda, pero no es así. En mayo, cuando se estrenó en Estados Unidos "La boda de mi mejor amiga" (o "Bridesmaids", que es su título original), volvió a reaparecer porque la vendían como una comedia gamberra del estilo de las otras producidas por Judd Apatow, y hasta llegaron a decir que era la versión femenina de "Resacón en Las Vegas". Estando protagonizada por mujeres, centrada en la preparación de una boda, y habiendo sido escrita por mujeres (Kristen Wiig y Annie Mumolo, aunque su director es Paul Feig), todos los periodistas se lanzaron enseguida a retomar la pelea hombres-mujeres en la comedia, intentando averiguar si la película era más masculina, si sólo se dirigía al público femenino y otro montón de cosas que, en el fondo, lo único que hacían era distraer de lo que realmente importa.

Y eso es que "La boda de mi mejor amiga" es una comedia realmente divertida, que alterna chistes guarros con otros más intelectuales, comedia física con gags absurdos, y el humor de situaciones incómodas con algunos toques que nos permiten ver lo que se esconde debajo de la fachada de su protagonista, Annie, una mujer que ve que su vida escapa a su control y para la que esa sensación todavía se hace más evidente cuando su amiga Lillian le anuncia que va a casarse y que quiere que sea su dama de honor. Desde ese momento, conocer al resto de damas (incluida su "némesis", la nueva amiga de Lillian), organizar la despedida de soltera y, al mismo tiempo, intentar arreglar su vida (y su relación con Ted, su amigo con derecho a roce bastante insufrible) va a ser tanto fuente inagotable de bromas como un comentario sobre el tema realmente importante en la película (y que comparte con otras comedias "de tíos"): la amistad entre Annie y Lillian.

Ésa es la relación que importa de verdad y la que se pone a prueba, y a su alrededor se despliega el torrente de energía de Kristen Wiig y la gran labor de equipo con el resto del reparto, del que destaca una Melissa McCarthy que deja muy atrás a su Sookie de "Las chicas Gilmore" y un Jon Hamm dispuesto a todo para arrancar una risa. De hecho, hay muchas caras conocidas de la tele por ahí, y no sólo Wiig y Maya Rudolph, ex compañeras en "Saturday Night Live". Si queréis verlas en acción en ese programa, buscad el especial "The women of SNL", porque las diversas locuras de Wiig y las imitaciones de Rudolph de Oprah Winfrey y Whitney Houston merecen la pena. Universal estrena en España "La boda de mi mejor amiga" el 12 de agosto.
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