31 julio 2011

Los héroes y las detectives

"Alphas" tiene algo. Cuando se estrenó, hablamos de sus inevitables comparaciones con "X-Men" y con "Héroes", pero es curioso que, llevando sólo tres capítulos, haya entrado de repente un muy curioso dejà vú a los casos autoconclusivos de "Fringe" (que ya sabéis que, a su vez, tienen su propio dejà vú a "Expediente X"). Estos alfas que el equipo del doctor Rosen busca no hacen "el Mal" porque tengan complejo de archivillano de cómic, o de malo de James Bond, y quieran destruir el mundo sólo porque pueden. Los mueven motivaciones bastante más humanas y no siempre controlan lo que puede ocurrir si desatan sus poderes, aunque también los hay que realmente quieren causar dolor y que no deberían andar sueltos por la calle. Además de los casos, se ha introducido Binghamton, ese lugar que no parece trigo limpio y donde llevan a los alfas que Rosen captura, y se sigue mencionando ese grupo rival de superhéroes, Red Flag, como si fuera algo del pasado.

Se nota que uno de sus creadores, Zak Penn, está curtido en los guiones de un par de películas de "X-Men" y de "El increíble Hulk", porque tiene mucho más claro qué hacer con sus superhéroes. Las habilidades tienen todas una contrapartida, y las acciones que emprenden los héroes tienen consecuencias. La dinámica del grupo está bien dibujada desde el principio, y ver a David Strathairn, que siempre aporta dignidad y honestidad a todos sus personajes, siempre es un buen aliciente. "Alphas" parece apuntar a algo un poco más serio que el resto de títulos de Syfy, y parece tener el potencial de dar un salto similar al que dio "Fringe" a mitad de su primera entrega. Me intriga bastante ver por dónde se moverán estos nuevos exponentes del "no tights, no flights", el lema de los productores de "Smallville" al principio de la serie.

 Justo en sus dos últimos episodios, "Scott & Bailey" también da un pequeño salto cualitativo, al lograr que el entrelazado de las vidas personales y profesionales de sus protagonistas tenga consecuencias mucho más graves de lo que parecía en un principio. Sirven también para desarrollar mejor a su pareja protagonista, y para mostrar que ser amigas también implica discutir, pelearse porque crees que la otra persona está cometiendo una equivocación y defenderla cuando se encuentra en una posición delicada. Es muy curioso ver el contraste entre el calmado modo de hablar de Janet Scott y el torbellino que suele ser Rachel Bailey, y  cómo sus personalidades se aplican a los interrogatorios (Scott es más tipo perro de presa disfrazado de pastor bonachón, porque pregunta y pregunta, sin levantar la voz ni perder la educación, y no para hasta que no logra lo que busca). También es curiosa la relación con la jefa, a ratos la convencional de este tipo de series y a ratos, algo un poco distinto.

Como suele ocurrir en estos casos, es la pareja de detectives la que justifica el visionado de la serie y la que logra que, al final, hasta estés un poco enganchado y todo (me sigue fascinando la cara de Lesley Sharp). Incluso hay, de vez en cuando, unas curiosas reflexiones sobre el doble rasero por el que se mide a veces a las mujeres en esos trabajos más tradicionalmente de hombres. "Scott & Bailey" tendrá segunda temporada y, ahira que ya conocemos bien a todos sus personajes, está bien situada para que no sea sólo una serie de detectives de las que hay a patadas en la tele británica.

P.D.:  No, "Fringe" no es una serie de verano, pero para matar el tiempo hasta que vuelva su cuarta temporada, en "Ohhh TV!" han grabado un podcast especial, con spoilers, sobre todo lo que hemos visto hasta ahora. Yo estoy por ahí, teorizando cosas locas que luego veremos si no vuelven a martirizarnos.

Música de la semana: También es muy clásico que haya abogados en las parrillas estadounidenses y británicas, y uno de los últimos ejemplos es "Suits", una serie que sigue la fórmula que tannto éxito le da al canal USA. Aquí hay abogados muy exitosos y un chico con memoria fotográfica que ayuda a uno de ellos, y es la típica serie en la que, si los personajes te convencen, seguirás con ella aunque nunca pase de un entretenimiento ligero. De hecho, es un poco "White Collar" con abogados. Eso sí, tiene una canción para sus créditos muy bien elegida, "Greenback boogie", de una banda de Los Ángeles con el curioso nombre de Ima Robot.
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