02 julio 2011

Jackson Brodie, detective privado

 La BBC está teniendo un verano muy ocupado. No deja de lanzarnos una miniserie tras otra, desde "Exile" a "The shadow line", la próxima "The Hour" o "Case histories", la adaptación de tres novelas de Kate Atkinson protagonizadas por un ex soldado y ex policía que trabaja como detective privado en Edimburgo. Jackson es un detective muy a la antigua usanza; de apariencia dura e independiente, arrastra un suceso de su pasado que lo persigue, es un romántico y bastante más vulnerable de lo que parece, capaz de aceptar ciertos casos sólo porque apelan a su empatía con el cliente. Los seis episodios resuelven una historia cada dos capítulos, historia que se construye con otras subtramas que acaban estando relacionadas entre sí, a veces incluso de un modo bastante tangencial e indirecto, y Jackson va pasando de unas a otras sorteando a la policía, a los tipos malos que a veces quieren zurrarle (y le pegan unas cuantas palizas, a pesar de que tenga pinta de boxeador), a los clientes y testigos que nunca dicen toda la verdad y hasta a su ex mujer, con la que tiene una niña que parece ser la única fuente de consuelo y alegría de su vida.

No es nada especialmente innovador, pero tiene un algo. Los métodos de Jackson no son demasiado ortodoxos, y su secretaria siempre le lleva la contraria, pero él tiene cierto atractivo, en gran parte porque Jason Isaacs le infunde la mezcla de dureza y fragilidad que necesita. En teoría, la serie debería sostenerse por sus personajes, porque los casos no son especialmente complicados, y lo logra a medias. No es fácil porque esos personajes episódicos tienen que causarnos cierta impresión en cuanto aparecen, y tienen que justificar que nos interesemos por ver cómo se desarrollan los casos. A veces lo consiguen y a veces no, pero la verdad es que Jackson sí resulta interesante, y la relación con su ex compañera en la policía también tiene su aquél, aunque a veces se mueva demasiado en el clásico tira y afloja entre el detective listillo y los policías que siempre van un paso por detrás de él.

A veces es más dramática y otras, tira más por el humor ligero, y de vez en cuando también buscan darle un toque un poco peculiar, más que excéntrico, pero "Case histories" no es un mal entretenimiento veraniego. El problema que tiene la BBC es que, si decidiera hacer una segunda temporada, Isaacs está comprometido con "Awake", una nueva serie que la NBC estrenará en midseason y en la que es un policía que vive en dos realidades paralelas. Es uno de los proyectos que los críticos estadounidenses esperan con más expectación, y no sólo porque su creador sea Kyle Killen, el mismo que el de la malograda "Lone Star" (lo que igual no es un pronóstico muy halagüeño para su futuro). El actor es la principal razón para darle una oportunidad a "Case histories", así que no sé si tendrá continuidad. Si no, estos seis episodios son entretenidos y tienen algunos momentos muy logrados. Oh, y se me olvidaba añadir que el responsable de la adaptación de los libros de Atkinson es Ashley Pharoah, co-creador de "Life on Mars", que Edimburgo luce muy bien en la serie y que ésta, además, tiene una estupenda banda sonora.
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