26 julio 2011

La heredera de Patty

"Damages" siempre ha sido una serie sobre la relación entre Patty Hewes y su "discípula" más aventajada, Ellen Parsons. Por algo empezamos la primera temporada con Parsons, recién salida de la facultad, yendo a una entrevista de trabajo en el despacho de Hewes & Asociados. Todo el mundo la advierte de que no debe fiarse de Patty, de que es tan buena abogada casi porque ha vendido su alma al diablo, y que ha de estar preparada para adentrarse en su lado oscuro si pretende trabajar y triunfar a las órdenes de la marquesa de Merteuil del género legal.

Pero lo que todos esos consejeros con buenas intenciones no saben, es que el potencial de convertirse en la nueva Patty Hewes ya está en Ellen antes de conocerla siquiera, y que en las siguientes tres temporadas de "Damages" vamos a asistir a la evolución, y si queréis la "corrupción" de Ellen, al mismo tiempo que la armadura de Patty se empieza a desmoronar. La cuarta entrega (la primera de las dos que se emitirán en DirecTV, después de que la rescatara de una FX que la canceló el año pasado) apunta exactamente a eso. Patty y Ellen han trabajado juntas y han intentado destruirse mutuamente, pero muy en el fondo saben que se necesitan. Y si algo quedará de esta serie una vez se termine definitivamente, será esa relación entre los personajes que interpretan Glenn Close y Rose Byrne.

Los casos no parecen ser más que meros macguffins, pero repletos de trucos, sorpresas y revelaciones de último minuto que son consecuencia de esa alternancia entre flashforwards y narración en tiempo presente marca de la casa. La novedad de ese modo de construir la temporada se pasó hace tiempo, y en realidad lo que hace destacar a "Damages" es lo despiadados y calculadores que son casi todos sus personajes. El villano siempre es un hombre que ve amenazado el gran poder del que disfruta y que, en su desesperación por protegerlo de diversas amenazas, empieza a hacer cosas que antes no se le habrían pasado por la cabeza. Aquí, más que el contratista paramilitar que interpreta John Goodman, el malo de verdad es el misterioso "conseguidor" de Dylan Baker, y la investigación de una posible demanda contra esa sosias de Blackwater interesa por ver hasta qué punto Ellen acaba pareciéndose a Patty, en lo bueno y en lo malo.

"Damages" se cayó de mi rotación seriéfila en el tramo final de la segunda temporada, y el visionado de los nuevos episodios era una prueba por ver cómo habían evolucionado sus personajes. Uno puede entrar directamente en la serie en este punto sin haber visto nada más, aunque se pierde el bagaje emocional que Patty y Ellen llevan a cuestas desde la primera entrega (muy recomendable, por cierto), y el desarrollo de la segunda no puede comprenderse, por supuesto. Creo que no voy a continuar más allá porque ya no tengo el mismo interés por la serie, pero para los que sigan hasta el final, lo más seguro es que "Damages" se confirme como un Jekyll y Hyde de abogados. O un ejemplo de lo que habría pasado con Luke Skywalker si Yoda hubiera tenido más de Sith que de Jedi.
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