16 octubre 2011

Los Dunphy y el grunge

Los primeros episodios de la tercera temporada de "Modern family" no han hecho más que confirmar lo que ya sabíamos desde el final de la segunda; que es la familia Dunphy la piedra angular sobre la que descansa casi toda la serie. Tal vez ser un poco más numerosa que las otras dos le otorga algo de ventaja, porque se pueden hacer más combinaciones entre sus integrantes, pero lo cierto es que sus cinco miembros se han asentado como fuentes cómicas fiables, después de que Cameron y Manny (y Gloria) se los comieran en la primera entrega. Como hemos comentado más de una vez, Ty Burrell y Julie Bowen deberían aprovechar sus Emmys a mejores secundarios de comedia para participar el próximo año como principales, y dejar que algunos de sus retoños de ficción puedan optar también a ser nominados.

Sarah Ryland (Hayley), Ariel Winter (Alex) y Nolan Gould (Luke) están creciendo bastante esta temporada, y los dúos cómicos entre Hayley y Alex y entre Luke y Phil casi nunca fallan. Su retrato ya no es tan unidimensional como al principio, cuando Phil sólo parecía tonto y Claire, sólo una estirada, y los Dunphy podrían haber sido los protagonistas únicos de su propia comedia familiar. Pero lo que realmente funciona en "Modern family" es la interesección de las tres familias (y que Cam y Gloria hagan más cosas juntos), a ser posible siempre con algún Dunphy o Mitchell a punto de hacer o decir algo potencialmente humillante.

Es curioso, pero este otoño hay dos documentales musicales que figuran entre lo más esperado de la temporada. Uno es "Living in the material world", el repaso a la vida y la obra de George Harrison dirigido por Martin Scorsese (que HBO emite en dos partes y creo que llegará en noviembre a Canal+), y el otro es "Pearl Jam Twenty", un vistazo a los 20 años de historia de este grupo de Seattle, orquestado por el director que los incluyó en su película "Singles", Cameron Crowe. Crowe, que inicialmente fue periodista en "Rolling Stone", vivió en Seattle durante el auge del grunge y nos acerca a cómo era la escena musical de la ciudad en aquella época, unos años en los que la amistad entre Stone Gossard y Jeff Ament originaría primero Mother Love Bone y, luego, Pearl Jam.

El documental utiliza mucho material de giras y conciertos, entrevistas con los componentes del grupo y, principalmente, le otorga más importancia a la música de lo que suele ser habitual en este tipo de películas. Si se habla de la participación de la banda en Lollapalooza en 1992, vemos un fragmento de la actuación, y uno de los mejores momentos del metraje viene casi al final, cuando Eddie Vedder deja que todo el público del Madison Square Garden de Nueva York cante el principio de "Better man" en su lugar. Crowe procura que veamos a las personas detrás de los músicos y lo que les mueve a escribir canciones, y es un visionado muy interesante no sólo para fans del grupo.

Música de la semana: Uno de los efectos secundarios de ver "Pearl Jam Twenty" es que luego te entran ganas de hacerte un maratón con toda la discografía que tengas a mano del grupo. Así que la selección musical va a ser una de las canciones que suenan en el documental, "Last exit", que estaba incluida en el disco "Vitalogy".
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