06 octubre 2011

Dos series en una

Una de las críticas negativas que a veces se hace a una serie, sobre todo cuando está todavía empezando y buscando su tono, es que algunos de sus responsables están en una serie diferente que el resto. No es exclusivo de la televisión, por supuesto; Alan Rickman en "Robin Hood, príncipe de los ladrones" está en una película distinta de la que ocupa Kevin Costner, y la suya es más divertida y mejor (a partir de aquí fue donde yo me hice fan total de este hombre). Entre los dramas de este año, Ioan Gruffud también parece estar haciendo una "Ringer" diferente de la que hace Sarah Michelle Gellar (en el piloto, más bien parece un "cada palo que aguante su vela"), pero pocos casos hay más claros esta temporada de esta bipolaridad que "Up all night".

En la serie de la NBC se mueven dos comedias; una es la que protagonizan Will Arnett y Christina Applegate en casa, intentando adaptarse al hecho de tener un bebé y, al mismo tiempo, buscando qué partes de sus vidas anteriores no tienen que abandonar en favor de Amy. La otra es la subtrama del talk show en el que trabaja el personaje de Applegate, una subtrama en la que la reina indiscutible es Maya Rudolph. Algunas críticas en Estados Unidos decían que la división es tan notable, que ambas tramas hasta funcionan en diferentes niveles de "realidad"; el lado familiar es un poco más realista, y el del show de Ava bebe más de "30 Rock". Por ahora, a mí me hacen gracia las dos, pero es cierto que una bipolaridad tan clara puede pesar en contra de la serie más adelante. O, a lo mejor, resulta ser su salvación, si tiene espectadores que la ven por una de las dos subtramas.

Es posible, como se apuntaba también tras el estreno del piloto, que a Rudolph le hayan dado más cancha para aprovechar el tirón del enorme éxito de "La boda de mi mejor amiga". Los críticos siempre se han preguntado por qué a esta actriz, que en su etapa en "Saturday Night Live" demostró tener talento y poder hacer bastantes cosas diferentes (además de cantar), no lograba dar el salto hacia papeles menos secundarios y menos monocromos, pero tal vez canibalizar desde dentro "Up all night" no sea la mejor maniobra. Entre un secundario con tirón y uno que se adueña del tinglado hay bastante espacio, y la situación siempre se puede reconducir. Pero ya os digo que yo no voy a quedarme sin mi show de Ava. ¡Crossover con "30 Rock" ya!
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