19 abril 2012

La antiheroína

Alguna que otra vez hemos hablado sobre personajes que se supone que no deben gustarnos, que las series no presentan para que nos identifiquemos con ellos o para que se conviertan en nuestros favoritos, sino para que, como mínimo, nos creen un conflicto sobre si nos parece bien lo que están haciendo. A raíz de bastantes comentarios sobre "Girls", James Poniewozik, el crítico de televisión de "Time", trae de nuevo el asunto a colación al ver que muchos espectadores han descartado la serie porque Hannah, su protagonista, les cae mal y no quieren ver una comedia cuyo protagonista les parezca una persona egoísta y llena de defectos. Poniewozik apunta que esos espectadores asumen que el personaje central de una serie debe, por defecto, caer bien, que es el modo en el que se construye el 95% de las series, pero "Girls" no está construida así.

"Girls" sabe perfectamente que Hannah no es una buena persona y no pretende que nos caiga bien, pero se preocupa de mostrar todas las facetas de su vida para que nosotros decidamos, desde su "sableo" de sus padres a sus delirios de "ser aguien" o al patetismo de la relación con su novio (o lo que sea Adam). El punto que persigue su creadora, Lena Dunham, no es "Hannah tiene que gustaros", sino "así de patética es Hannah, y no tiene que caeros bien". Lo que lleva a Poniewozik a citar de pasada un doble rasero a la hora de juzgar estas series protagonizadas por lo que se ha dado en llamar "antihéroes", esos personajes que son los grandes protagonistas de sus series pero que no tienen que gustarnos y, de hecho, no deberían gustarnos. El crítico recuerda el disgusto que tuvo siempre David Chase al descubrir que a los espectadores les caía bien Tony Soprano, cuando él no buscaba eso y se había preocupado de que "Los Soprano" no presentara al personaje de esa forma.

Pero lo que es curioso, y es algo que sí está debatiéndose en otros blogs, es que se juzga con mucha más dureza a las antiheroínas que a los antihéroes. Gran parte del humor de "Girls" (al menos en el piloto), viene justo de ese mirarse al ombligo de Hannah y de buena parte del resto de personajes (como que su novio reciba 800 dólares mensuales de su abuela para no ser "esclavo de nadie"), y es comprensible que sea un humor que no vaya orientado a un público masivo. Pero si la serie tuviera a un hombre como protagonista, ¿seríamos igual de duros con ella? Los comportamientos de Don Draper, Tony Soprano o Vic Mackey no son en absoluto ejemplares y, como hemos dicho, en muchos casos las series no los presentan para que los amemos, pero con los hombres se tiende a describirlos como que son personajes fascinantes, llenos de contradicciones, oscuros, antihéroes, con el marchamo de "calidad" que esa palabra parece otorgar casi enseguida.

Si en lugar de por Lena Dunham, "Girls" estuviera protagonizada por un joven actor tipo Woody Allen en sus inicios, ¿el backlash sería tan negativo? ¿Se le daría tanta importancia al hecho de que Hannah tenga sobrepeso pero no le importe en absoluto? ¿Se le concedería más el beneficio de la duda su Hannah fuera un hombre? Por otro lado, las circunstancias familiares y económicas de sus personajes son las que son, y no tratan de reflejar más que las tribulaciones de un sector concreto de los veinteañeros neoyorquinos. En realidad, "Girls" se parece más a una película de Woody Allen de lo que podría parecer a priori.
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