08 abril 2012

¿Quién engañó a Sarah Linden?

ALERTA SPOILERS: No sé cuántos habéis decidido seguir viendo "The Killing", así que creo que debo avisaros que, si no sabéis quién es la mujer que aparece con Linden en el fotograma de arriba, es preferible que no sigáis leyendo.

 Hablar del principio de la segunda temporada de "The Killing" sin mencionar la gran controversia que suscitó el final de la primera entrega (con buena parte de la crítica estadounidense convertida en un foro de fans llorones) es bastante complicado. La percepción de estos primeros episodios está muy supeditada a aquel revuelo y a la presión que los medios han puesto sobre la serie, casi dictaminando que si no resuelven el asesinato de Rosie Larsen en los primeros 30 segundos de la premiere, jamás recuperarán el favor de sus seguidores. El bajón de audiencia que ha habido entre esa season finale y el inicio de la nueva temporada prácticamente se ha considerado una prueba irrefutable de que "The Killing" no va a levantar cabeza, cuando es una comparación que no es justo hacer. Aquel último capítulo congregó más espectadores de la media de la temporada, espectadores que sólo querían saber si se desvelaba la identidad del asesino. Quienes vieron el principio de la segunda entrega fueron, más o menos, esa audiencia media que estuvo siguiendo los primeros 13 capítulos.

Lo que sí parece claro es que "The Killing" va a seguir un camino bastante diferente del que toma "Forbrydelsen" en la recta final de su primera temporada. Por lo menos, van a reutilizar cierta trama que la serie danesa construye alrededor del ayuntamiento, pero confiriéndole un aire mayor de conspiración (y aún más dejà vú a "Twin Peaks", si eso era posible), y parecen estar poniendo las piezas hacia esa espiral autodestructiva paranoica de Linden que todo el mundo le recuerda que ya sufrió con anterioridad. En sólo dos capítulos, la detective se ha quedado sola en su convencimiento de que alguien tendió una trampa al concejal Richmond, y cada vez es más consciente de que hay algo mucho más grande en juego. Aquí entra en escena la fiscal Niilsen, que ofrece un genial homenaje a la serie original al tener a Sara Lund en persona, Sofie Grabol, como su intérprete y, parece, única aliada de Linden. Ella echa por tierra la elaborada trampa contra Richmond organizada, entre otros, por el amigo de Holder, una trampa que aún aumenta más mis sospechas de que el asesino de Rosie fue aquel millonario cuyas donaciones buscaba el concejal para seguir en la carrera electoral por la alcaldía.

Holder, precisamente, termina el capítulo doble de presentación dándose cuenta de que ha sido utilizado, de que el único interés que esa trama tiene en él es por su pasado de drogadicto y su facilidad para ser corrompido en su afán por convertirse en detective de homicidios. Si logra conectar de nuevo con Linden, que cree con razón que la ha traicionado, "The Killing" puede tener en ellos dos la principal razón para continuar viéndola (aquel "Missing" lo demostró a la perfección). El disparo que Richmond recibe parece que va a pesar sobre la conciencia de los "peones rasos" de la conspiración (Gwen y Holder, por ejemplo), y su sentimiento de culpa puede resultar interesante más adelante. Todo esto, no obstante, puede jugar en contra del retrato de la familia Larsen y su intento por continuar adelante.

Como decían en un blog creo que estadounidense, la principal diferencia entre "Forbrydelsen" y "The Killing" es que Sara Lund está condenada por su entrega total a su trabajo, mientras Sarah Linden tiene más interés por mantener otros aspectos de su vida. Sin embargo, justo por eso, Linden puede tener una caída aún peor.

Música de la semana: Starz estrenó hace unos días "Magic City", una serie sobre mafiosos, exiliados cubanos y hoteleros en el Miami de 1959. La ambientación y la música es, de largo, lo mejor de su episodio piloto (el resto no es especialmente destacable), y entre las canciones que se escuchan figura "Tenderly", de la que nos quedamos con la primera cantante que la grabó, Sarah Vaughan.
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