27 abril 2012

La segunda al mando

¿A qué se dedica el vicepresidente de Estados Unidos? Todos sabemos que es el que debe asumir las tareas del presidente cuando él no esté, y ocupar su puesto si le ocurre algo, pero, ¿mientras tanto? ¿Qué hace? ¿Y qué se siente siendo el número 2 y no el número 1, ocupando una posición como esa porque, esencialmente, perdiste las elecciones que te daban la oportunidad de pelear por ser el número 1, el presidente de Estados Unidos? Armando Ianucci, el creador de "Veep", ha comentado en alguna entrevista que la idea se le ocurrió leyendo libros sobre Lyndon B. Johnson, el que fue vicepresidente de Kennedy y asumió la presidencia cuando éste fue asesinado. Empezó a preguntarse a qué había estado dedicándose hasta que llegó ese momento, y así nació Selina Meyer, la protagonista de esta farsa política de HBO.

Porque la serie es eso, una farsa, una sátira sobre las personas que trabajan en los pasillos de los lugares donde se concentra gran parte del poder mundial. Pero esas personas, como le ocurre a Selina, en realidad no tienen ningún poder; ella es la segundona a la que el presidente ignora, que ni siquiera tiene sus oficinas en la Casa Blanca y a la que todo el mundo recuerda que perdió las primarias. Y de ahí proviene el humor de la serie, pero un humor que no busca un público masivo. Todos sus personajes son mezquinos, manipuladores, torpes, listillos, supervivientes natos, ambiciosos y "Veep" no tiene ninguna compasión ni simpatía por ellos. Están ahí sólo para ridiculizar la idea de que trabajar en Washington se parece más a un capítulo de "El ala oeste de la Casa Blanca" que al entorno laboral de cualquier oficina de una gran corporación. E Ianucci tiene experiencia en este campo de las sátiras políticas.

Como recuerdan en "Basura and TV", la obra más conocida de este guionista escocés es "The Thick of It", una comedia que satiriza la política británica siguiendo las miserias diarias de los empleados del 10 de Downing Street, y que tiene en su centro a un personaje tan salvaje como el deslenguado Malcolm Tucker. Tucker fue trasplantado después a "In the loop", un spin off en formato de película de esa serie donde la farsa alcanzaba a las relaciones diplomáticas entre el Reino Unido y Estados Unidos, y donde aparecía Anna Chlumsky, rescatada luego para ser la jefa de gabinete de Selina en "Veep". Habiendo visto la película (pero no la serie), es muy cierto que la comedia de HBO tiene el mismo aroma y la misma atmósfera que ella. No hay ningún Malcolm Tucker comportándose como un matón por los pasillos, pero se mantiene el nivel de torpeza y mezquindad de sus personajes y ese aire de semi-improvisación en la interpretación de sus actores.

Jamás se ve al presidente y nunca se dice a qué partido pertenece Selina Meyer, pero eso es lo de menos. Lo que se busca aquí es hacer reír a través de la vergüenza ajena (no tanta como podría parecer), unos diálogos imaginativos y la búsqueda de sus personajes de alguna pequeña victoria, como sustituir los cubiertos de plástico del edificio por otros hechos con almidón (con consecuencias imprevistas). Y "Veep" tiene la duración justa, porque más de media hora sí puede resultar repetitiva y agotadora.

ACTUALIZACIÓN:  Se me olvidó avisar de que este blog va a estar en standby durante unos días, hasta el martes o el miércoles. Portaos bien hasta entonces.
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