25 abril 2012

Mostrar todo sin enseñar nada

Una de las cosas más divertidas que puede hacer cualquier fan de las series es leer las entrevistas que Robert y Michelle King, creadores y showrunners de "The good wife", dan sobre el modo en el que esa serie trata el sexo y, más en concreto, sobre sus negociaciones con el departamento de Standards & Practices de CBS sobre lo que pueden mostrar y lo que no cuando deciden hacer una escena de sexo. Es muy divertido leerlo porque, teniendo en cuenta la fama de conservadora y tradicional que tiene la cadena, y que la serie se emite los domingos a las 9 de la noche, se han permitido tres escenas de bastante alto voltaje en las que no sólo los personajes estaban de pie y únicamente los vemos en un plano medio corto, sino que, para rematar el asunto, iban completamente vestidos.

Las constricciones de una network han hecho mucho para que se conozca a los King como los reyes del subtexto; hay un montón de cosas que no pueden enseñar explícitamente, pero ellos se las arreglan para insinuarlas, a veces de un modo mucho más claro que si las viéramos al completo. El primer "aviso" lo dieron al principio de la segunda temporada, con una escena de sexo oral entre Peter y Alicia que dejó ojipláticos a buena parte del público y de la crítica; el segundo llegó al principio de la tercera temporada, con una escena entre Will y Alicia en la que sólo vemos sus caras y escuchamos un diálogo perversamente trufado de dobles sentidos, y el tercero lo hemos visto en el penúltimo episodio de esa tercera entrega, en un momento entre Kalinda y esa agente del FBI con la que flirtea, pero que la está investigando, desde casi los inicios de la serie.

(A partir de aquí, si no has visto ese capítulo. "The penalty box", igual puede ser que te tragues algún spoiler).

En "Entertainment Weekly" tienen otra entrevista con los King en la que explican cómo lograron llegar a un compromiso con Standards & Practices para mostrar una clarísima escena de sexo entre Kalinda y Lana en la que, por otro lado, no se ve nada (nuestra imaginación es la que se encarga de darse cuenta de lo que está pasando ahí. Algo que, por cierto, se ve venir en cuanto la agente del FBI abre la puerta en bata). Esa escena, por cierto, además de volver a sorprendernos con las cosas que la CBS le deja hacer a "The good wife", ha levantado en los comentarios cierta polémica porque hay quien cree que Kalinda está, otra vez, utilizando el sexo como arma para conseguir sus propósitos, y aunque al principio es muy cierto (me recordó mucho a una escena de la segunda temporada de "Mad Men" entre Don Draper y la representante del cómico), también es verdad que, de repente, su actitud cambia y parece que entrevemos una fractura, otra más, en su armadura.

Kalinda se ha visto más desvalida esta temporada, probablemente por la ruptura de su amistad con Alicia, y la evolución de esa escena con Lana, y sus ojos empañados en lágrimas, nos enseñan un poco más esa vulnerabilidad. La investigadora se ha metido en un avispero del que la salida no está nada clara, y en el que parece que lo único en lo que va a poder contar es en esa relación con la señora Florrick que se va recuperando poco a poco. De todos modos, hay que reconocer que Kalinda ha quedado un poco en segundo plano durante buena parte de la temporada, y se la echaba de menos en el entramado de "The good wife". Eso sí, si las paredes de esa serie hablaran...
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