08 junio 2012

Cable, networks y Emmys

Scott Feinberg, el experto de "The Hollywood Reporter" en lo referente a los Oscars y demás premios de cine, se ha lanzado a cubrir cada vez más los Emmy y sus campañas pre-nominaciones, que ya sabemos que están echando ahora a rodar. Desde ese punto de vista casi foráneo, Feinberg se ha animado a hacer una primera predicción de nominadas a las principales categorías que viene con unas consideraciones previas muy interesantes sobre por qué es mucho más complicado predecir por dónde van a tirar los Emmy cada año que hacerlo con los Oscars. Las peculiaridades del sistema de votación, con los académicos decidiendo sus votos en base a unos pocos episodios seleccionados de cada serie, y el hecho de que no haya otros premios anteriores que ayuden a hacerse una idea de quiénes pueden ser los favoritos, dificultan el trabajo de estos expertos en premios. Pero justo por eso pueden resultar infinitamente más interesantes y entretenidos. Hasta que se anuncian las nominaciones.

Dejando de lado que sí hay algunos modos de ir advirtiendo ciertas tendencias que, tal vez, pueden indicar las posibles preferencias de los Emmy (nunca hay que perder de vista las series que salten de los medios especializados a las revistas de moda, y aunque se entreguen a principios de año, Globos de Oro y SAG pueden filtrar un poco las posibles candidatas), y que unas cuantas de esas consideraciones previas de Feinberg pueden resultar bastante obvias para alguien que lleve tiempo siguiendo estos premios, sí apunta algo muy interesante y que lleva ya cierto tiempo discutiéndose en los trades, que es como se conoce a "Variety" y "The Hollywood Reporter"; la posibilidad de que series de cable y de network compitan por separado por los Emmy (los Saturn lo hacen. No os ríais).

Hasta 1988, estos galardones sólo reconocían series de cadenas en abierto, y el cable tenía sus propios premios, fundados en 1978, y que dejaron de entregarse en 1997 en cuanto los Emmy fueron incluyendo más y más programas de esas cadenas entre sus nominados. Sin embargo, desde la llegada de "Los Soprano" y, sobre todo, con el monopolio de "Mad Men" en los últimos años, han vuelto a surgir las voces que consideran que, tal vez, las series de cable deberían tener su propia categoría separada en los Emmy, sobre la base de que no pueden compararse en igual de condiciones con sus hermanas de NBC, CBS, ABC o Fox. Ya hemos comentado esto en más ocasiones, cada vez que se dice que tal o cual serie de una network "parece de cable".

Feinberg recuerda, muy acertadamente, que el ecosistema en el que surgen estas series es muy diferente en un sitio y en el otro. En el cable, las cadenas pueden programar hacia nichos de público muy pequeños, y su cliente es el espectador abonado, y no los anunciantes (algo que explicó muy bien Miguel Salvat, director de Canal+, en un BirraSeries). Pueden decantarse por temporadas más cortas, a veces hasta a la inglesa, de sólo seis u ocho episodios, y pueden meterse en "jardines" que las networks evitan para no alienar a gran parte de su público. Éstas, por su parte, tienen series que suelen rodar entre 22 y 24 capítulos por temporada, con mayores constricciones acerca de lo que pueden mostrar, y cómo pueden hacerlo. Los creadores de unas y otras trabajan dentro de los límites que les imponen, que no sólo son los que marcan los departamentos de Standards & Practices, sino también los calendarios y los tiempos de producción.

Por otro lado, sin embargo, ¿podría separar las series del cable significar un agravio comparativo con las de las networks? ¿Podría verse como un signo de arrogancia, en plan "somos demasiado buenas y demasiado cool para mezclarnos con la chusma"? Es un debate que puede resultar interesante para todos los locos a los que les encantan estas cosas, pero no parece que lo sea para los Emmy, que no creo que se vayan a poner a dividir sus categorías de drama y comedia. Además, estas últimas están siendo territorio network casi en exclusiva en los últimos tiempos. Eso sí, a mí no me parece bien endiosar al cable y mirar por encima del hombro a las networks. En todas partes hay obras maestrar y horrores que nunca debieron ver la luz del día.
Publicar un comentario en la entrada