31 diciembre 2012

El sueño de Fantine

Un musical de semejante éxito como el de "Los miserables" (tanto en el West End como en Broadway) tenía que generar una enorme expectación en su traslado a la gran pantalla. Desde meses antes de su estreno, las noticias sobre su reparto, encabezado por Hugh Jackman, sobre el método de rodaje utilizado por Tom Hooper (que insistió en que todas las canciones se interpretaran en directo en el plató) y sobre las posibilidades de la cinta de ser el primer musical en ganar el Oscar a la mejor película desde "Chicago" crearon a su alrededor un hype que muchas veces es el peor enemigo de una de estas películas. Hay quien dice que "Los miserables" es el musical para los espectadores a los que no les gustan los musicales, pero no sé si casi tres horas de película en la que no se deja de cantar en ningún momento, y en la que lo que vemos es todo tipo de sufrimientos en la Francia de Victor Hugo, sea realmente el título más indicado para ese tipo de espectadores. Pero sí es cierto que el primer contacto de mucha gente con el género es con "Los miserables", y que su éxito ininterrumpido en Londres y Nueva York quiere decir algo.

Así que la película tiene que cumplir muchas expectativas a muchos niveles diferentes. Hooper opta por una dirección en la que quiere otorgar toda la importancia a los actores, encuadrándolos en primeros planos cercanos cada vez que alguno tiene una canción importante, y también usa los planos amplios que tanto utilizó en "El discurso del rey" para mostrar cómo es el entorno de esos personajes. Buscando transmitir toda la emoción de la historia, paradójicamente sólo consigue en instantes muy contados, siendo el más notable la interpretación que Anne Hathaway hace de "I dreamed a dream", quizás la canción más famosa del musical. Su personaje, Fantine, sufre todo tipo de injusticias y vejaciones hasta que llega al punto de ese tema, un punto en el que está tan desesperada, que ese primer plano de Hathaway dejándolo todo en la canción es realmente un momento álgido que "Los miserables" no logra superar ni igualar más tarde. Ella y Jackman son los que están recibiendo mayor atención por parte de la temporada de premios, y lo están haciendo con todo merecimiento.

"Los miserables", de todos modos, tiene en general un buen reparto, incluso Russell Crowe, cuya voz es la más justita de todos, pero que da el tipo de policía recto y obstinado en la persecución del convicto Valjean. Falta también algo más de épica en las escenas de la revolución de 1832, pero toda la parte con los padres de Eponine resulta bastante divertida. Podría tener algo más de coherencia y de fluidez en los saltos entre canción y canción, pero ese primer plano de Fantine sobrevuela toda la película, lo que es una ventaja y, al mismo tiempo, una desventaja. Si Jennifer Hudson ganó un Oscar por aquel "And I am telling you I'm not going" de "Dreamgirls", que a nadie le sorprenda si Hathaway repite la hazaña por ser el punto más alto y emocional de "Los miserables".
Publicar un comentario