22 septiembre 2014

Fuego y escándalos

ALERTA SPOILERS: ¿Habéis visto ya el arranque de la quinta temporada de "Downton Abbey"? Si no es así, no sé qué hacéis leyendo esto.

Los trailers de la nueva temporada de "Downton Abbey" suelen desvelar casi siempre buena parte de lo que ocurre en el primer episodio. O, al menos, desvelan el gran momento final, como pasa en la quinta entrega con ese incendio en el dormitorio de Lady Edith. Evidentemente, no sabíamos cómo llega a desatarse, y ahora que lo sabemos, no hace más que confirmar que Edith es la persona más desgraciada de la televisión actual. Pero, curiosamente, aunque ella guarda un secreto potencialmente escandaloso, no es el único que vemos en el capítulo. Esa obsesión por mostrar en cada temporada que el mundo alrededor de los Grantham está cambiando parece estar siendo tomada muy en serio ahora; Edith tiene a su hija ilegítima viviendo con un granjero de su padre, que sabe la verdad; Jimmy se enrolla con su antigua señora (Anna Chancellor es otra 27% de categoría); Baxter desvela finalmente que era una ladrona (aunque ahí más seguro, como bien sospecha Cora) y Mary acepta la proposición de Lord Gillingham de ser su amante.

Realmente, las cosas están cambiando (aunque quien se sorprenda por lo de Mary, es que no acuerda del hijo del diplomático turco). Y empiezan a hacerlo en un capítulo de ritmo muy fluido. Un crítico estadounidense decía que las entregs impares de la serie eran siempre las buenas, y puede que no vaya desencaminado, incluso aunque se telegrafíen tramas como que la señorita Bunting terminará dándole clases de matemáticas a Daisy, evidentemente. Pero eso no impide que podamos divertirnos por el camino, ya sea con Molesley y su intento de Grecian 2000 de la época o con cualquier comentario indignado de Carson. Si Lady Anstruther no vuelve a aparecer, será una verdadera lástima, porque aporta una nueva energía que habría estado bien ver un poco más, pero así es "Downton Abbey" también, se queman trama y personajes como si Julian Fellowes fuera Atila sobre su caballo.

Es curioso, de todos modos, que hayamos visto tantos escándalos (o proyectos de, si llegan a saberse) en ese primer episodio. Entre la oferta de Gillingham a Mary, la hija de Edith, el polvete de Jimmy y su señora, la confesión de Baxter y esa posibilidad de que Bates asesinara al sirviente de Gillingham, Richard Carlisle, el magnate de los periódicos que vimos en la segunda temporada, habría hecho una fortuna sólo sacando los trapos sucios de la familia. En el Reino Unido se ha destacado especialmente que el sexo, insinuado o más o menos explícito, haya centrado bastantes de las cosas que hemos visto y, la verdad, quien haya visto el capítulo de "Outlander" llamado "The wedding" seguro que sonrió para sí al oír a Mary decir que, antes de casarse, los novios deberían poder conocerse mejor, en todos los sentidos. Qué diría la Condesa Viuda si la oyera, si se diera cuenta de que, ahora sí, los alegres años 20 han llegado a la abadía.

Música de la semana: "The Mindy Project" empieza la tercera temporada con los dos personajes que centraban la tensión sexual no resuelta convertidos definitivamente en pareja, y de momento logra sacar unos cuantos chistes a costa de los secretos de Danny Castellano. Uno de ellos involucra "American woman", una versión que Lenny Kravitz hizo de una canción de The Guess Who.
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