22 agosto 2009

La escuela del terror

Una gran parte de los actores y directores jóvenes debuta en películas de terror, y no sólo en Hollywood. Alejandro Amenábar optó por el suspense antes de cambiar de rumbo con "Mar adentro", por poner un ejemplo de los de casa, y si miramos fuera, la lista se amplía mucho. La "factoría" Roger Corman de thrillers baratos de rodajes rápidos (y de clásicos de la serie B) dio sus primeras oportunidades a gente tan variopinta como James Cameron, Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Ron Howard, Peter Bogdanovich, John Sayles o Jonathan Demme, y en el gore empezó Peter Jackson, antes de que "Criaturas celestiales" iniciara un cambio en su carrera que cristalizaría en la saga de "El Señor de los Anillos". En el terror con toques de humor peculiar y escatológico debutó Sam Raimi, que encadenó dos partes de "Posesión infernal", "Darkman" y "El ejército de las tinieblas" antes de empezar a saltar al mainstream con "Rápida y mortal" (que fue un fracaso) y la saga de Spider-Man.

"Arrástrame al infierno" es, en parte, una vuelta a sus incursiones en el género, con más presupuesto y el apoyo de la industria detrás, pero ofreciendo exactamente lo que dice el título. Su protagonista se niega a ampliar el plazo de pago de la hipoteca de su casa a una anciana decrépita que le echa una maldición por la que, si no descubre el modo de librarse, en tres días será arrastrada al infierno por un espíritu diabólico. Eso es todo. La pobre Allison Lohman pasa por una amplia variedad de sustos y humillaciones que, por supuesto, están trufadas de pequeños gags y chistes marca de la casa, y hay que destacar que toda la trama se lleva con bastante coherencia. Sólo se echa en falta el ya clásico cameo de Bruce Campbell (el prestamista fijo que era para él), que no pudo producirse por sus compromisos con "Burn notice" (su aparición en "Spider-Man 3" es un punto). Y tampoco sale Ted Raimi, otro de sus habituales (sí aparece el viejo coche de su madre, otro clásico).

Lo cierto es que Sam Raimi anda metido en multitud de salsas porque, además del cine, continúa produciendo para televisión series de fantasía en la misma línea gamberra de "Xena, la princesa guerrera", como "La leyenda del buscador", o intentando con "Spartacus: Blood and sand" algo que, por ahora, ha llamado la atención por la sangre y los desnudos que se intuyen en el trailer (y porque reúne de nuevo al equipo productor de "Xena"). Raimi es más un hombre-orquesta que no ha terminado de abandonar las producciones de género que lo hicieron famoso, por más que sea el hombre-araña quien le ha dado sus mayores éxitos de taquilla. Hay quien cree que se ha vendido al oro de Moscú y que nunca hará nada como las dos partes de "Posesión infernal". Por lo menos, con "Arrástrame al infierno" te hace pasar un rato entretenido en medio del tedio general de la cartelera veraniega.
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