02 agosto 2009

De culto, pero sin premio

Durante las cuatro temporadas (y seis años) que "Galáctica" estuvo en antena, era casi un tema recurrente que los críticos de televisión estadounidense protestaran con todas sus fuerzas cuando los Emmy y los Globos de Oro la dejaban fuera de sus nominaciones (excepto en las categorías técnicas). Criticaban, sin que les faltara razón, que los académicos impedían que una de las mejores series en antena tuviera el reconocimiento que merecía bien porque la emitía un canal de cable con mucho menos cartel que HBO (como Syfy), porque se adscribía formalmente a la ciencia ficción (que no suele tomarse en serio en estos premios), porque tocaba unos temas demasiado deprimentes o vaya usted a saber por qué. Thursnext recordó hace algún tiempo las razones que los votantes de los Emmy daban para justificar por qué otra gran ignorada, "The Wire", nunca entraba en las nominaciones, y dos de ellas podrían aplicarse al caso de "Galáctica": tiene una trama densa con muchos personajes que puede resultar difícil de seguir para los no iniciados y se desarrolla en un entorno sombrío y en una zona moralmente llena de matices del gris (y en el espacio, para más inri).

Pero a los críticos, luego, esas quejas se les volvían en su contra cuando llegaban los premios otorgados por ellos, los de la TCA, en los que "Galáctica" brillaba también por su ausencia. Este año, sin embargo, han querido enmendarse nombrándola "Programa del Año" y reconociendo, de algún modo, sus logros después de haberse despedido. Es una victoria pírrica, pero al menos alguien, fuera de los Saturn Awards, se acuerda de ella. Entre las categorías importantes de los Emmy de este año, sólo está nominada a la mejor dirección (Michael Rymer, por la parte final de "Daybreak"), y las escasas esperanzas de que Mary McDonnell podría, por fin, ver a su Lara Roslin en medio de las nominadas a mejor actriz dramática se desvanecieron con rapidez. Que el reparto de "Galáctica" fuera consistentemente ignorado por los Emmy fue destacado, con mucha indignación, por Ron Moore en el panel que Syfy organizó en Comic-Con sobre "Caprica" y de "The plan", la última película que veremos de la serie (literalmente, dijo que era un "frakkin' crime"), y su indignación era perfectamente comprensible.

Ni al principio de la tercera temporada, cuando "Galáctica" se estrenó en octubre para lanzar una mayor campaña de promoción y consiguió salir en las portadas de "Entertainment Weekly" y "TV Guide", la serie tuvo ninguna posibilidad de que su mayor visibilidad se tradujera en ser invitada al gran baile de promoción de la industria televisiva estadounidense. Haber figurado dos veces en las listas de mejores series del año del AFI, haber ganado un Peabody y ser candidata en un par de ocasiones a los premios Hugo de ciencia ficción tampoco pesaron en esa decisión. Es cierto que, desde esa tercera temporada, la audiencia fue resintiéndose cada vez más, y tal vez esa razón tuvo más importancia que todas las demás.

Pero las mismas extrañas justificaciones que dejaron fuera de esas nominaciones a Michael Hogan, Tricia Helfer, Katee Sackhoff, Grace Park, Edward James Olmos o la propia McDonnell seguro que influyeron en que John Noble no viera reconocido su gran trabajo en "Fringe" (¿alguno de los académicos de los Emmy lo reconocería de "El retorno del rey"), o que Rutina Wesley y Nelsan Ellis ni siquiera contaran por "True Blood", o que Mariska Hargitay esté abonada a figurar entre las candidatas finales a la mejor actriz de drama. No vamos a seguir ahondando en la alergia de los premios a la ciencia ficción y la fantasía porque ya es un cliché. Pero algo hay. ¿Nos apostamos algo a que Katee Sackhoff tiene más opciones de llevarse algo por dedicarse a hablar por el móvil en la octava temporada de "24"? ¿O que Mary McDonnell tiene más fácil un reconocimiento a mejor actriz invitada por su participación en "The Closer"?

Música de la semana: Seguro que habéis escuchado "Sweet Lady", la canción de Supercharango que sirve de sintonía al último anuncio de Magnum. Este argentino hace mucha música para publicidad, y he leído por ahí que ésta es una especie de versión de "My doorbell", de The White Stripes. Si no lo es, se parecen mucho.
Publicar un comentario