02 abril 2013

Las reinas de Poniente

Cuando "Juego de tronos" se estrenó, allá por la primavera de 2011, "The New York Times" publicó una demoledora crítica que, independientemente de que tuviera razón en ciertos aspectos o no, incurría en el principal prejuicio que suele tenerse hacia la fantasía tipo tolkieniana; que es un género para chicos adolescentes. Iba algo más lejos, afirmando que ninguna mujer querría ver la serie con tanto desnudo femenino, sexo gratuito, violencia explícita y universo dominado por los hombres. Y aunque, como decimos, llevaba razón en algunas cosas, no había prestado atención a uno de los elementos más notables de "Canción de hielo y fuego" y de la serie, por extensión, que es que buena parte de sus personajes más fuertes (e interesantes) son femeninos. La adaptación de HBO, de hecho, cuenta entre sus "mejoras" del material original de George R.R. Martin el retrato de varias de esas mujeres, que en los libros nos llega a través de lo que nos cuentan terceras personas (porque no todas tienen capítulos dedicados a ellas), pero que en la pantalla adquiere muchos más matices simplemente porque no puedes, por ejemplo, mantener oculta la personalidad de Cersei durante cuatro o cinco temporadas (Martin no nos cuenta su punto de vista hasta "Festín de cuervos", el cuarto volumen).

El simple hecho de elegir a una determinada actriz marca a veces el camino de ese retrato. David Benioff y D.B. Weiss, los responsables de la serie, han comentado en bastantes entrevistas que, al contratar a Natalie Dormer para interpretar a Margaery Tyrell, fueron "creando" al personaje más a medida para ella, explicitando ese lado pragmático y ambicioso que sólo se insinúa en los libros. Como han repetido en bastantes críticas del principio de la tercera temporada, Margaery es como una mezcla entre Lady Di y Hillary Clinton, y esa cena con Cersei es estupenda sólo por ver las caras que ponen las dos y cómo la reina madre se da cuenta de que los Tyrell van a ser más un problema que una ayuda. Aquí todo el mundo está buscando el modo de sentarse en el Trono de Hierro, pero algunos lo hacen de un modo menos brusco y directo. Ese retrato más complejo e interesante de Margaery puede convertir esta entrega en lo que en "Mother Jones" llaman "las leonas del Invierno", una temporada marcada por la fuerza de sus mujeres. Porque aún no hemos conocido a Lady Olenna, la abuela de Margaery, y el único personaje ahora mismo que podría ganar a la Condesa Viuda de Grantham en un duelo de frases lapidarias.

En medio de ese enfrentamiento de miradas de acero azul y one liners dignos de la más hiriente Sophia Petrillo nos encontramos a otro personaje al que la serie ha hecho más interesante que los primeros libros, Sansa Stark, que tiene que aprender deprisa y corriendo las sutilezas que dominan la vida en la corte, los matices que pueden condenarte o salvarte. Tiene ya una frase en en el inicio de la temporada que demuestra que ha aprendido algo en el tiempo que lleva en Desembarco del Rey, y hace tiempo que su dibujo introdujo una complejidad, más allá de su inicio como una niña fantasiosa y un poco tonta, que le otorga gran potencial para los próximos episodios.

No vamos a dedicarnos a contar todo lo que pasa en ese "Valar Dohaeris" ("todos los hombres deben servir", y la respuesta a "Valar Morghulis", "todos los hombres deben morir"), porque ya estaréis cansados de leerlo por media Internet. Sí, es un capítulo muy de presentación y sí, como comentan casi todos los críticos estadounidenses, la dispersión de tramas y personajes puede lastrar la serie y restarle fuerza, pero el esquema que sigue "Juego de tronos" es éste, y por mucho que haya quien prefiera capítulos centrados sólo en una o dos tramas o esquemas que alternaban coralidad con individualidad como "Perdidos", la naturaleza de los libros dicta el modo en el que se hace la adaptación si esta quiere respetar su espíritu, así que la dispersión es una característica de la serie que hay que asumir (más lo será cuando empiecen a introducir las líneas argumentales del cuarto libro y conozcamos Dorne). Es curioso ver cómo todos los críticos buscan un nexo temático de unión de todas las historias de ese primer episodio y cada uno encuentra uno diferente, desde la libertad hasta el mantenimiento del poder, y cómo todos también destacan cierto diálogo entre Ros y Shae bastante interesante.

P.D.: Como es casi ya tradición, Canal+ organizó un preestreno del capítulo en sendos cines de Madrid y Barcelona, que confirmó que "Juego tronos" luce en pantalla grande muy, muy bien.
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