01 abril 2013

Los dos misterios del Doctor

ALERTA SPOILERS: ¿Habéis conocido a la tercera encarnación de Clara "Oswin" Oswald en el regreso de la séptima temporada de "Doctor Who"? ¿Sí? Entonces podéis continuar leyendo.

El crítico estadounidense Alan Sepinwall (al que yo le he leído reseñas de la serie desde la tercera temporada) se preguntaba en su artículo sobre "The bells of St. John", el primer episodio de la segunda parte de la séptima entrega de "Doctor Who", si no estaba empezando a notarse cierto cansancio y repetición en las tramas y los misterios que Steven Moffat ideaba para la serie. Ese primer capítulo recordaba a otro de la segunda temporada, "The idiot's lantern", en el que era la televisión la que "absorbía" y esclavizaba a los habitantes de Londres, y volvía a traer aspectos de historias ya tratadas por Moffat, como el Teselecta (que habría sido un gran spin off, por cierto) o el enigma que rodeaba a River Song. Este personaje ha sido traído muchas veces a colación al referirse a Clara Oswald, la nueva acompañante, a la que ya hemos visto morir dos veces y cuya identidad es el misterio sobre el que se van a articular estos siete nuevos capítulos (más el especial del 50º aniversario).

Aparte de que vemos trazos en ella tanto de Oswin, la dalek, como de su predecesora victoriana, Clara mantiene la misma relación chispeante, curiosa y energética con el Doctor que ya habíamos visto en el especial de Navidad, una relación muy en la línea de Donna porque no tiene ningún reparo en afearle las cosas que no le gustan y en no dejarse embaucar tan rápidamente por él. Todas las encarnaciones que hemos conocido de ella van siempre vestidas con algo rojo, y lo único que sabemos seguro sobre ella es que es "imposible" (y que nació el mismo día del 50º aniversario, el 23 de noviembre). Pero ése no es el único misterio que Moffat maneja en esta temporada, porque aún colea aquella profecía que le hicieron al Doctor al final de la sexta temporada, en la que le apuntaron que por fin se resolvería la incógnita de ese "who" que lo acompaña a todas partes. Es muy cierto, como dice Sepinwall, que este "The bells of St. John" recuerda mucho a otros capítulos de la serie, y que tanto su productor ejecutivo como su protagonista, Matt Smith, han insinuado en alguna que otra ocasión que podrían estar empezando a plantearse la marcha de "Doctor Who" más pronto que tarde.

También es verdad que los puzzles de Moffat no siempre se resuelven con el mismo interés con el que se presentan, pero al menos Clara promete ser realmente entretenida de ver, algo que puede ganarle el favor de unos fans aún demasiado fascinados con Amy y Rory (algo que a mí terminó por saturarme un poco). Este capítulo ha valido poco más que para cruzar de nuevo los destinos de la joven y del Doctor, para enseñarnos su nuevo traje y el interior redecorado de la TARDIS y para continuar mostrando a la Gran Inteligencia como uno de los principales malos de esta recta final de la séptima temporada. Por supuesto, son los rumores sobre lo que podremos ver en el capítulo que celebrará el medio siglo de historia de la serie los que van a fagocitar buena parte de las charlas sobre "Doctor Who", y más después de que se confirmara que David Tennant y Billie Piper participarán en él, pero esperemos que el camino hasta ese episodio sea cuanto menos entretenido. Por cierto, ¿será Rose la dependienta de la tienda que le da a Clara el número de teléfono de la TARDIS?
Publicar un comentario en la entrada