30 abril 2013

En el teatro


Antes de se estrenara "Smash", cuando sólo se había visto su piloto a través de Internet y prometía todo lo que luego no ha sido, no era raro que muchas publicaciones la utilizaran de excusa para hacer una pequeña radiografía del estado del teatro en Estados Unidos. Sobre todo, empleaban de punto de partida algo que Julia dice en ese capítulo, sobre que sólo se estrenan musicales basados en películas, o en el repertorio de cantantes y grupos famosos, y que casi no hay ninguno con libreto y canciones totalmente originales. Algunos de los miembros del reparto de la serie lo saben muy bien; Christian Borle estuvo en el de "Una rubia muy legal", y Megan Hilty, en el de "Cómo eliminar a su jefe", y ella misma explicaba que, aparte de esta tendencia, estaba la otra de que los productores buscaban alguna estrella, preferiblemente de Hollywood, que protagonizara el montaje, para asegurarse que tendría algún tirón entre el público una vez se estrenara.

Esa tendencia lleva dejando, desde hace bastantes años, imágenes interesantes, y también ha provocado que los Tony, los premios que reconocen lo mejor de Broadway, muchas veces opten por ignorar a esas estrellas cinematográficas ante la sensación de que "invaden" los teatros. La polémica que hubo hace ya un par de años, cuando Daniel Radcliffe no fue nominado por su trabajo en "How to success in business (without really trying)", es representativa de ello, y que luego fuera reemplazado, sucesivamente, por Nick Jonas y Darren Criss también ejemplifica ese esfuerzo por tener un nombre fácilmente reconocible al frente del cartel. Esta temporada, sin ir más lejos, hemos visto esa tendencia reflejada en "The heiress", con Jessica Chastain y Dan Stevens (que atraía más fans, y los aplausos más fuertes), en "La gata sobre el tejado del zinc", con Scarlett Johansson (que tiene un Tony a la mejor secundaria por "Panorama desde el puente"), en "Lucky guy", la última obra de Nora Ephron, con Tom Hanks, y en "Desayuno con diamantes", con Emilia Clarke, y estrenada muy poco antes de que la tercera temporada de "Juego de tronos" llegara a HBO.

En España, con toda la popularidad que los musicales tienen desde hace unos años en Madrid (donde, sin embargo, "Rent" duró un suspiro), no es nada extraño ver obras basadas en números 1 de Los 40 Principales, en canciones de Alaska, de Joaquín Sabina o de Mecano. Nuestro mercado es mucho más pequeño, así que no es raro que se opte por estos cancioneros tan conocidos para atraer a la audiencia. Pero lo más divertido es ver cómo, después, el musical de "A por todas" acaba nominado este año a los Tony, y cómo igual no conocemos a ningún candidato, pero no nos perderemos ni locos el número de apertura de la ceremonia de entrega de los premios, especialmente si Neil Patrick Harris vuelve a presentarla.
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