16 marzo 2015

Perdidos más allá del jardín

Cartoon Network tiene desde hace tiempo reputación de emitir series animadas con un toque extra. Puede ser un punto surrealista, o absurdo, o con un subtexto más adulto de lo que parece, y aunque no llega al nivel de Adult Swim (que son dibujos directamente para adultos), es el canal infantil un poco más "avanzado", como quien dice. "Hora de aventuras" no podría emitirse en Nickelodeon, por ejemplo. Sin embargo, hasta para ellos resulta especial algo como "Over the garden wall" (o "Más allá del jardín", que es como Boing empieza a emitirla en España esta noche), un peculiar cuento que parte de la premisa más clásica de esas historias; dos hermanos se pierden en el bosque mientras regresan a su casa. Lo que podría ser una versión animada de Perrault o los hermanos Grimm es, en realidad, algo bastante más original y hasta delicado, salido de la mente de un veterano de las series del canal como Patrick McHale.

McHale sitúa a dos niños, en principio, clásicos de los cuentos de hadas en el centro de esta miniserie de diez capítulos, de apenas once minutos cada uno, y en su camino se encuentran con otros clásicos como el leñador, la Bestia, los animales que hablan o los pueblos misteriosos, pero sus aventuras no son las que podríamos esperar. En "Over the garden wall" tiene bastante importancia el folclore tradicional estadounidense (algunos capítulos podrían haber sido incluidos en un libro de Washington Irving) y la música de los años 20, y cada episodio tiene alguna canción en ese estilo, canciones que siempre nos ayudan a ver otro lado de la historia que se nos está contando en ese momento y a construir la atmósfera casi de sueño, de tiempo perdido, que permea la miniserie.

Las aventuras de Wirt y Gregg (y el pájaro Beatrice) presentan la visión muy personal de su creador, y tienen una evolución muy curiosa y sumamente interesante hacia el final, evolución que sitúa todo lo que hemos visto antes bajo una luz diferente. Pero no le quita mérito en absoluto. Esa artesanal labor de melancolía y, al mismo tiempo, entusiasmo infantil (representado en Gregg), la música, lo especial de los cuentos narrados en cada episodio (que lo mismo dan miedo, que son entrañables) convierten "Over the garden wall" en una rareza y una pequeña joya digna de verse. No se parece a nada que pueda verse en la televisión, en general, actualmente, y tiene también una estupenda labor detrás de los actores que prestan sus voces a sus personajes (entre ellos, en la versión original, Elijah Wood y Melanie Lynskey).

"Over the garden wall" lleva un paso más allá esa tendencia que comentábamos recientemente de que se hagan series de animación para niños (o adolescentes) que vayan un poco más allá, que no se queden en los chistes habituales. Mientras las comedias de acción real orientadas a ese público parecen haberse quedado un poco estancadas, los dibujos animados están explorando avenidas que, a priori, no parecía que fueran a tratarse en títulos de ese estilo. La miniserie de Cartoon Network es, de todos modos, algo diferente y especial, como un hermoso pájaro en peligro de extinción.
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