20 julio 2016

El pasado de la Raza


"Dark Matter" fue una pequeña revelación el pasado verano. Era una de las series que Syfy estrenaba en su nueva estrategia de volver a sus orígenes, de programar otra vez títulos ambientados en el espacio o encuadrados en una ciencia ficción un poco más "dura", y ll,egaba de la mano de dos guionistas de la saga "Stargate", Paul Mullie y Joseph Mallozzi. Su punto de partida era interesante; la tripulación de una nave se despierta, de repente, sin recordar quiénes son ni cómo han llegado hasta ahí, y mientras intentan averiguar qué ha pasado, todos los enemigos que se crearon antes van a por ellos. Pero ha habido muchas series que luego no aprovechan ese punto de partida, así que siempre hay que tomárselo con cierta precaución.

Con su segunda temporada ya empezada, puede decirse que "Dark Matter" es una space opera más que digna, y que mantiene la sensación de ligera imprevisibilidad, y de resistencia a adherirse a una fórmula, de su primera entrega. Sus capítulos siguen siendo bastante autoconlusivos (menos los dos primeros), pero ese problema que sus protagonistas tienen que solucionar en cada uno de ellos puede ser cualquier cosa. El hilo conductor de todos, y más en su segundo año, es la importancia del pasado en las vidas de los tripulantes de la nave Raza. No sólo por esas villanos de ese pasado, que no recuerdan, que los persiguen, sino por el tipo de personas que eran entonces. ¿Querrían volver atrás si tuvieran la oportunidad?

Ahí es donde está lo más interesante de la serie. La construcción de los mercenarios de la Raza está dando sus frutos, incluso con giros sorprendentes en el caso de alguno de ellos, y que hayan aceptado quiénes son ahora permite que dejen a un lado, por ahora, las desconfianzas con las que arrancaron la historia. Su viaje pasa a ser uno de supervivencia y de contraataque, porque están decididos a averiguar por qué todo el mundo tiene tanto interés es manipularlos o, en su defecto, en verlos muertos. El mini-arco de la prisión galáctica sirvió para afianzar el sentimiento de equipo entre Dos, Tres, Cuatro y Cinco, y lo interesante ahora será ver cómo responden a esa conspiración formada a su alrededor.

Hay nuevos integrantes en "Dark Matter", de los que todavía sabemos poco, y la Androide continúa con su particular evolución, y la segunda temporada ha planteado varias cuestiones (especialmente alrededor de Jace Corso y de Cinco) cuyas resoluciones pueden dejar buenos momentos. No es la serie del verano, la que va a tener a todo el mundo hablando sin parar, pero sí que sabe bastante bien lo que es y lo que quiere hacer, y sus nuevos episodios son más una evolución gradual de lo visto al principio que un gran salto. Eso siempre es de agradecer.
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