12 septiembre 2007

En bucle

Es perfectamente comprensible que las cadenas de televisión no quieran desprenderse de series que les funcionan muy bien a determinados horarios. Prueban a cambiarlas con otras, para darles cierto descanso, pero pinchan invariablemente y volvemos a la serie del principio. El resultado es que hay algunas que parecen repetirse en bucle: en cuanto terminan, ¡zas!, ya nos están emitiendo el primer capítulo justo después, para que no los echemos mucho de menos.

Antena 3 y la emisión diaria de "Los Simpson" son el ejemplo paradigmático porque, además, teniendo 15 temporadas para escoger (suponiendo que las más nuevas las reserven para los domingos por la noche), siempre repiten los mismos 20 ó 30 capítulos. Creo que he visto a Homer peléandose con George Bush padre varios trillones de veces. Antena 3 seguía esta misma táctica hace algunos años con "Sabrina", hasta tal punto que llegué a tomarle cierto cariño al gato Salem y todo.

La cadena de San Sebastián de los Reyes no está sola en esto, claro. Telecinco practicaba las repeticiones en bucle con "Embrujadas", de tal modo que Prue moría y volvía a la vida por arte de birlibirloque de un capítulo al siguiente. Porque esta táctica se lleva a cabo programando episodios dobles para que, así, la esquizofrenia del espectador sea mayor. Es lo que se siente al ver la enésima (elevada a la n potencia) repetición de "Friends" en Cuatro, mezclando sin pudor los episodios en los que Ross acaba de ser padre con el mítico momento "¡Mis ojos!" de Phoebe. La herencia de la serie por parte de Canal+ incluía también las repeticiones sin fin, al parecer, algo que el Plus practicó también con las primeas temporadas de "Buffy". Visto esto, las repeticiones ad nauseam de "Verano azul" por parte de TVE eran una nimiedad, sobre todo porque entre uno y otro pase transcurría todo el invierno.
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