20 diciembre 2007

Cinco momentos en pantalla grande

Este año me he dado cuenta de que sí, las cosas más interesantes en Hollywood se están haciendo en la televisión, y no en el cine. Si hubiera que hacer una lista macguffinera de las mejores películas del año, no habría demasiadas entre las que elegir porque tampoco es que 2007 haya sido muy cinematográfico por estos lares blogueros. No obstante, ¿quién puede resistirse a buena lista? Yo no, por supuesto. Con todos ustedes, las cinco películas que más me han gustado este año (toma egocentrismo) y algunas cosillas aparte:

  • "Banderas de nuestros padres" y "Cartas desde Iwo Jima": El díptico de Clint Eastwood sobre la toma de la isla de Iwo Jima merece estar junto en un mismo puesto, porque son dos caras de una misma moneda, además de un esfuerzo monumental. De la primera, me quedo con los planos que muestran el final de uno de los soldados, que me recordaron instantáneamente "Sin perdón", y de la segunda, con la dignidad de Ken Watanabe y el ritmo oriental de toda la cinta.

  • "Zodiac": Aunque se centre en un asesino en serie que atemorizó la ciudad de San Francisco a finales de los 60, lo verdaderamente apasionante es ver cómo los investigadores de sus crímenes son sus últimas víctimas, consumidos por la obsesión de encontrar respuestas que se empeñan en escaparse delante de sus ojos.

  • "Promesas del Este": Sólo por Viggo Mortensen merece la pena ver esta película. Está enorme en su misterio, en su sutileza y en su dureza. ¿Quién dijo que nunca podría sacudirse de encima el papel de Aragorn?

  • "Mataharis": Icíar Bollaín intenta capturar aquí un pedazo de la vida, de unas vidas que se pasan espiando otras vidas y, de ese modo, obviando sus propios problemas. Najwa Nimri nunca había estado tan bien (y aquí está muy, muy bien) y Nuria González se merece todos los reconocimientos habidos y por haber.

  • "Memorias de Queens": Este experimento indie es la mejor muestra del talento de la estrella del año, Shia LaBeouf, además de ser una peculiar reflexión sobre un subgénero tan manido como el de las películas de barrio que cuentan el regreso del "hijo pródigo".

  • Menciones especiales: La fuerza de Jennifer Hudson en "Dreamgirls", la sobriedad emocionante de Ulrich Mühe en "La vida de los otros", Keri Russell y Nathan Fillion en "La camarera", la sesión de espiritismo y el desmoronamiento emocional de Belén Rueda en "El orfanato", la dignidad herida de Pilar López de Ayala en "Las 13 rosas", el juego del gato y el ratón en la estación de Waterloo en "El ultimátum de Bourne", el ritmo contagioso de "Hairspray", Naomi Watts y Edward Norton en "El velo pintado", la desolación frente al Sol de "Sunshine".

  • Mención extracinematográfica: Thursday Next. No digo más.
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