30 diciembre 2007

Niños y perritos

En su exhaustivo resumen del año, Adri tiene tiempo también para compartir sus placeres culpables teléfilos ("Gossip Girl" ha enganchado a más gente), esos que todos tenemos y que jamás confesaremos. Las peripecias de los niños ricos del Upper East Side no están entre los míos porque no he visto ni el piloto (no es una serie que me llame demasiado), pero sí he de reconocer que la programación matutina del fin de semana es una fuente inagotable. Ejemplo, el susurrador de perros de Cuatro (jamás me acordaré de cómo se llama el programa). Engancha de la manera más absurda; porque los dueños de los perros "problemáticos" son, muchas veces, de los de ver para creer. Y César Millán es el típico coach new age de California con un lema que repite como un mantra: lo que un perro necesita es, por este orden, disciplina, ejercicio y cariño. Por supuesto, lo que Millán acaba haciendo es psicoanalizar a los dueños, y sólo por ver sus neurosis te quedas clavado en el sillón (mi favorito fue el de la pareja que tenía un chihuahua que se llamaba Paris. Ya os podéis imaginar cómo estaba el perro de trastornado).

Mi otro placer culpable de este año ha sido un descubrimiento con el que me lo paso en grande: "Mortificada", un título original genial y mucho mejor que el español, "¿Por qué a mí?". Dentro del programa doble de series australianas de Antena 3 los sábados por la mañana, ésta es la que de verdad merece un vistazo, y no la de las sirenas adolescentes. Su protagonista es Taylor, una niña de 11 años que se parece un poco a Malcolm en cuanto a que su familia no deja de humillarla. Su padre tiene una tienda de calzoncillos que publicita de todas las maneras imaginables (su eslógan es "The Underpants King"), y su hermana mayor es la típica adolescente con el pavo subido. Lo mejor de la serie son las situaciones absurdas y pasadas de rosca en las que Taylor está siempre metida, eso y los uniformes azules de su colegio. Vaya gorritos... Unamos a esta serie una que ponían hace tiempo en Cuatro, "Foster, la casa de los amigos imaginarios", con ese fantasma azul maquiavélico, y la diversión matutina está asegurada.

Música de la semana: "La fiesta", de Amparanoia. ¿Por qué? Porque eso haréis muchos para terminar el año, ¿no?
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