12 agosto 2011

Cierre con preaviso

Una de las cosas que más duele a los fans de una serie es que ésta se acabe de golpe y porrazo. La cadena pierde la confianza en ella, su audiencia se desploma y lo siguiente que sabes es que los últimos cuatro capítulos de la temporada sólo se verán por Internet. Con un poco de suerte, a lo mejor los guionistas se enteran a mitad de temporada de que no los renovarán y consiguen escribir un último episodio que sirva de cierre, y si tienen aún más suerte, pueden acabar la serie en sus propios términos. Últimamente, parece que las cadenas han optado por un enfoque más de "te renuevo por una temporada más, pero ésa va a ser la última", un enfoque que da a los responsables tiempo para terminar todas las tramas, que permite al canal dar un pequeño empuje promocional a la serie (que tal vez, si no, pasaría muy desapercibida) y que ofrece a los fans la posibilidad de despedirse en condiciones.

Curiosamente, casi todos los canales que están siguiendo esta táctica en los últimos meses pertenecen al conglomerado NBC Universal (excepto ABC, que lo ha hecho con "Mujeres desesperadas"). La NBC avisó con antelación del final de "Chuck", y detrás de ella repitieron la jugada Syfy con "Eureka" y USA con "In plain sight". En todos los casos habrán llegado, como mínimo, a la quinta temporada y la noticia no pilla a nadie por sorpresa. Tal vez, el cierre de "Eureka" sí lo haga un poco, porque durante unos cuantos años fue la serie más exitosa de Syfy (las malas lenguas dicen que tuvo la culpa de la cancelación de "Stargate SG-1", que aun así llevaba ya en antena una década), y parecía que el trío de los lunes que forman ese título, "Warehouse 13" y "Alphas" funcionaba bien. Pero la cadena ya estaba negociando hace tiempo la desaparición de ese pueblo de científicos brillantes. Lo que se canceló hace poco son los seis capítulos adicionales pedidos, aparte de la quinta temporada ya confirmada para el próximo verano. Esos seis episodios habrían sido una sexta y última entrega, pero al final los guionistas tendrán que apañárselas con capítulo extra para cerrar la quinta.

En cuanto a "In plain sight", su historia dentro de USA siempre ha sido un poco especial. Se estrena allá por marzo-abril, meses antes de que llegue el desembarco veraniego, y sea por la razón que sea, siempre ha sido un poco la "pariente pobre" de la batería de series de la cadena. Se ha ido manteniendo en la parrilla sin despuntar especialmente en audiencia ni figurar entre los títulos más discutidos por Internet o en los medios especializados, y el encanto del dúo Mary-Marshall sigue pasando desapercibido para muchos fans potenciales. Al acabar la tercera entrega, en la que nuevos productores ejecutivos tomaron las riendas del show, USA la renovó directamente por dos temporadas más, y ahora se ha sabido que ése será el final del camino.  Siempre tuve la sensación de que "In plain sight" iba aguantando porque, francamente, volaba por debajo del radar,  y toda la cantidad de estrenos que ha tenido el canal en los últimos meses ha llevado, probablemente, a que los marshalls de Albuquerque se marchen para dejar hueco a esos nuevos personajes.

Hace ya una temporada y media que me desconecté de las peripecias de Mary y Marshall, en cuanto vi que la tercera entrega los mantenía separados demasiado tiempo. Su contraste de personalidades, aunque muy clásico, era efectivo, contando con la fácil química entre Mary McCormack y Fred Weller, y nunca logré quitarme la sensación de que en Mary estaba viendo una versión quince años mayor, y con algunos matices ligeramente distintos, de Verónica Mars. No siempre acertaban con los casos, que funcionaban mejor cuando se mostraban las dificultades de los testigos por adaptarse a sus nuevas vidas, pero su pareja protagonista lo compensaba. Creo que ahora la situación personal de Mary es más complicada, y no sé si han vuelto a potenciar su relación con Marshall o no. Yo la abandoné, pero eso no quiere decir que no tuviera sus momentos.
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