30 agosto 2011

Spoilers y subtítulos

Hay dos temas que nunca se pasan de moda si quieres montar una buena polémica en tu blog seriéfilo: los spoilers y el debate entre doblaje y versión original. Como no tienen una resolución única, fácil y rápida, podemos estar hablando sobre ellos hasta el fin de los tiempos, y se ponen de actualidad cíclicamente. Sobre los spoilers y su capacidad para hacer honor a su nombre y estropearnos una historia se publicó hace poco un estudio de la Universidad de California (de ésos que parecen candidatos a los premios Ig Nobel), que en realidad lo que viene a preguntarse es si se puede disfrutar igual "Ciudadano Kane" sabiendo lo que es Rosebud, más o menos. Creo que no puede aplicarse igual el ejemplo de libros conocidos que ellos usan a las obras audiovisuales, por otro lado.

Con los spoilers, la norma es un poco "caminante, no hay camino, se hace camino al andar", o lo que es lo mismo, si no quieres encontrártelos, no los busques (por ejemplo, no entres en Tumblr justo después de que haya acabado un capítulo de "Fringe"), y si vas a incluir alguno en uno de tus textos, no cuesta nada avisar. Luego está la definición de lo que es spoiler, pero eso es otro campo de minas que dejamos para otro día. Lo realmente interesante del debate es cómo reaccionan los guionistas a las filtraciones que pueda haber de ideas para capítulos aún no emitidos y, a veces, ni siquiera rodados. Luego nos extrañamos de que tuvieran que enviar las cintas con los capítulos de "Doctor Who" de Cardiff a Londres bajo el anagrama Torchwood (lo que llevó al nombre del instituto que crearon en la segunda temporada).

En cuanto al peliagudo debate-discusión-pelea sobre la versión original, no hay forma de llegar a ninguna conclusión. Las posturas aquí están tan enrocadas, y se defienden con el mismo ardor, como las de barcelonistas y madridistas después de un derby lleno de jugadas polémicas. Ni siquiera es posible acordar algo que yo creo que es un hecho, y es que versión doblada y versión original no son iguales (se cambia una parte importante de la serie, que es su audio). A partir de ahí, cada uno con sus preferencias, sus filias y sus fobias, porque al final, por muy farrucos que nos podamos poner en una postura o en la otra, termina siendo un asunto de preferencia personal. Eso sí, al menos, que te den la opción de elegir una versión o la otra.
Publicar un comentario en la entrada