08 julio 2012

El agente del año

La sombra que "The Wire" y "The Shield" arrojan sobre buena parte de las series actuales queda muy clara en "Line of duty", estrenada hace poco por BBC 2. Creada por Jed Mercurio (otro de esos nombres de la televisión británica que siempre hay que seguir), intenta ser un mosaico de cómo es el trabajo diario de un policía en una gran ciudad del Reino Unido, siempre agobiado por trabas burocráticas y recortes de personal y equipo, mezclando esto con la investigación de Asuntos Internos (lo que allí se llama AC-12) de un detective considerado hasta el momento el niño bonito del departamento, y que nada más comenzar la serie es nombrado agente del año por sus impresionantes estadísticas de casos resueltos.

Son tan impresionantes, que el jefe de esa brigada anticorrupción sospecha que no pueden ser reales, así que pone a su nuevo agente, un chico traspasado desde la brigada antiterrorista después de una operación que salió trágicamente mal,, a investigarlas en busca de cualquier cosa que pueda ser sospechosa. Por supuesto, ni esa investigación, ni la vida del detective estrella Tony Gates ni del nuevo miembro de AC-12 van a transcurrir por los caminos previsibles, y un a priori pequeño incidente involucrando un accidente de coche puede hacer que todo salte por los aires.

Mercurio ha reconocido en alguna entrevista que una de sus series favoritas es "The Shield", así que no es raro que "Line of duty" recuerde a ella en más de una ocasión, aunque también tiene algún diálogo que podría haber dicho Omar Little, Pero, por ahora, es justo cómo se muestra el peso de las reglas y de la burocracia lo que distingue esta serie de las dos estadounidenses que comentábamos al principio (y eso que en "The Wire" era muy habitual que se hablara de manipular estadísticas de crímenes). Antes de dedicarse a la televisión, su creador era médico en el sistema nacional de salud británico (experiencia de la que salieron "Cardiac arrest" y "Bodies"), y siempre le sorprendió la cantidad de papeleo que había que hacer para cualquier cosa.

Con sólo dos capítulos emitidos, "Line of duty" apunta a algo interesante, al menos, y a la que puede ser más fácil engancharse que a "The shadow line", otra de corruptelas policiales que se vio el verano pasado y que iba bastante más a su ritmo. Como no podía ser de otro modo, todos los personajes tienen sus secretos, y en cada episodio hemos tenido revelaciones que llevan la historia hacia derroteros más amplios, uniendo todas las subtramas que maneja en su intento de desenmascarar al policía perfecto.

Música de la semana: En "True Blood" tienen, desde luego, un buen oído para elegir canciones, empezando por sus títulos de crédito. El año pasado, además, consiguieron reunir a Nick Cave y Neko Case para que hicieran una peculiar versión de "She's not there", de The Zombies, y parece que la experiencia les gustó porque han vuelto a repetir su táctica de juntar a dos intérpretes que, quizás, a priori podrían no pegar. Esta vez, son Iggy Pop y Bethany Cosentino, la cantante de Best Coast, que le ponen voz a una canción escrita para la serie por su supervisor musical, Gary Calamar, que además explica aquí cómo surgió la idea. La canción en cuestión es "Let's boot and rally".
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