11 julio 2012

El último universo de Walter Bishop

El 28 de septiembre, Fox estrenará en Estados Unidos la quinta y última temporada de "Fringe", que va a ser también una de las series con mayor presencia en la Comic-Con de San Diego, que empieza oficialmente mañana. Del gran éxito que parecía ser en su estreno, allá por 2008, y cuando la "factoría J.J." todavía paladeaba las mieles del fenómeno de "Perdidos", ha terminado siendo más bien un título de culto, una serie que ha aguantado en la parrilla porque, de algún modo, se convirtió en la niña mimada de los ejecutivos de la cadena, aunque su audiencia cada vez fuera más baja y acabara cayendo en esa noche que tanto miedo da a la audiencia, la del viernes. Sea por la razón que sea, "Fringe" cerrará su historia en cinco temporadas, y justo que se encuentre a punto de iniciar su volumen final es tan buen momento como cualquier otro para recomendarla a quienes no le hayan dado todavía una oportunidad.

Es muy cierto que ésta no es una serie "desconocida" o que ha pasado casi desapercibida para el gran público como le pasaba a, por ejemplo, "Battlestar Galactica" cuando estrenó su última temporada (curiosamente, el mismo año que empezaba "Fringe"), pero sí puede ser que la naturaleza más procedimental de sus capítulos espantara a cierto sector del público. Porque, inicialmente, Abrams, Roberto Orci y Alex Kurtzman pretendían hacer algo así como un procedimental de ciencia ficción que siguiera las investigaciones de una agente del FBI, Olivia Dunham, obligada a trabajar junto a un científico con un estado mental muy frágil, por haber pasado 17 años encerrado en un psiquiátrico, y su hijo, con el que tiene una relación digamos que distante. Ese científico, Walter Bishop, estuvo durante mucho tiempo desarrollando todo tipo de proyectos muy avanzados, y también peligrosos, junto a su socio, William Bell, y cuando la serie arranca, parece que alguien ha estado desempolvándolos y convirtiéndolos en realidad.

Rápidamente se nos apunta una mitología de fondo, con ese extraño Patrón y esos calvos impecablemente trajeados que aparecen por todas partes (los Observadores), pero dicha mitología tarda en entrar en acción de verdad hasta casi el final de esa primera temporada, momento en el que muchos espectadores se bajaron del carro. Además, Fox experimentó aquel año con capítulos de mayor duración (unos 50 minutos frente a los 42 habituales) y menos cortes publicitarios, y algunos podían hacerse algo largos. Pero esa veintena inicial de episodios es la que pone las bases de todo lo que está por venir, de los universos paralelos, la revelación de dolorosos secretos del pasado, de la formación de esa peculiar unidad familiar alrededor del laboratorio de la universidad de Harvard, de los homenajes a "Alias", "Expediente X" y "El prisionero"...

"Fringe" fue animándose más y más a probar cosas nuevas y a adentrarse más por el camino de la serialización y la ciencia ficción más "cuántica", si me permitís la expresión, conforme fue dándose cuenta de que atraer nuevos espectadores ya no estaba a su alcance. Se marcó un tramo entre la mitad de la segunda temporada y los primeros episodios de la tercera que fue realmente memorable, de las mejores cosas emitidas en la televisión estadounidense en los últimos años, y ha podido disfrutar de una gran interpretación en su centro como es la de John Noble (bien asistido por Anna Torv en las últimas temporadas). Se ha equivocado en no pocas ocasiones por su voluntad de arriesgar y evolucionar (el "reseteo" de la cuarta temporada, por ejemplo, que aun así ha tenido cosas muy interesantes), pero ha sido siempre una experiencia muy disfrutable.

6 comentarios:

Neus dijo...

Me encanta Fringe!!
He compartido en twitter para que los que aún no la han visto, se animen!

Anónimo dijo...

Pasaos por: http://yonomeaburro.blogspot.com.es/ para ver el taxi de Terminator.

lol

Diego Martínez Fernández dijo...

A mí me gustó mucho desde el principio, aunque costaba un poco conectar con los personajes, porque ya era muy interesante (y los inicios de los episodios, sobre todo cuando tenían presupuesto, eran genialísimos). Pero entiendo que se pueda hacer un poco pesada la primera temporada. No me gusta recomendar las cosas diciéndole a la gente que tenga paciencia, que lo mejor está por llegar, pero es que, como tú dices, el tramo final de la segunda temporada y los primeros nueve episodios de la tercera son tan geniales...

Yo me deprimo al pensar que este año se acaba ya. Sé que no es la mejor serie en emisión ahora mismo, pero sí que es mi favorita de lejos. Además, aunque ha habido un 2 o 3 episodios esta temporada más patilleros, me da la sensación de que la serie sí que daba para un par de temporadas completas más. Pero vamos, con las audiencias que ha tenido bien podemos dar gracias porque va a tener un final.

Anónimo dijo...

Realmente no puedo entender como dentro de la pasion que existe en USA en niveles de audencia por las series procedimentales, para una cuya premisa de partida era distinta al tipico drama de policias o de medicos, no tuvo exito. Seguramente esta habia sido la ideal inicial para captar audencia, pero dudo que el cambio hacia la serializacion haya tenido algo que ver con las bajas audiencias, simplemente formaba parte del plan captar primero con un formato mas simple, para que luego no quisieran descolgarse.
Totalmente de acuerdo contigo en que la primera mitad de la 3ª es de lo mejor que se ha visto en la tele en los ultimos años

Anónimo dijo...

A mi tb me gusto desde el principio, y coincido con todo el mundo que llegó a lo más alto con los primeros episodios de la tercera....pero es evidente que entró en decadencia después creo que no quisieron continuar con la guerra rojazul y se equivocaron....

Colgados dijo...

Para mi esta serie es una de mis favoritas, y mira que llevo mas de media vida viendo series y haciendo criticas.

un saludo desde Colgados