30 julio 2012

El último caso de Linden y Holder

A estas alturas, ya todos estaréis enterados de que AMC ha cancelado "The Killing". El remake de la serie danesa "Forbrydelsen" ha debido ser una de las series que más rápido perdió el favor de los críticos de los últimos años, y que generó las opiniones más polarizadas y radicalmente opuestas. En especial, lo que sorprendió fue el nivel de odio vertido por sus detractores, que se sintieron profundamente decepcionados tras el final de una primera temporada que no era como la promoción hecha por la cadena (y nuestras propias suposiciones) prometían. De semejante vapuleo es muy difícil recuperarse, así que es bastante normal que AMC optara por no continuar con "The Killing" después de ver que la audiencia de su segunda temporada fue bastante mediocre y que la crítica pasó de ella por completo.

Es una lástima porque en lo que la serie sí acertó de pleno es en la construcción de la relación de sus dos policías protagonistas, Sarah Linden y Stephen Holder, hasta el punto de que serían bienvenidos si hicieran apariciones especiales en otras series como, no sé, "El mentalista", para ver cómo se medían sus métodos de la vieja escuela (mucha calle, mucho interrogatorio, mucho mirar las pruebas y mucho método de prueba y error) con la magia deductiva de Patrick Jane. En una serie tan dominada por la angustia y el dolor como "The Killing", Linden y Holder conseguían ofrecer algo menos oscuro. Y eso que los dos cargaban con sus propios demonios y, de hecho, Linden se bastaba ella sola para hundirse por completo la vida.

Lo que hay que reconocer, eso sí, es que el final de su segunda temporada es un final de serie bastante claro. El caso de Rosie Larsen se resuelve y Linden parece tomar una decisión sobre su vida (o sobre parte de ella), asi que si hubiera habido una tercera entrega, tendría que haber empezado todo de nuevo (que es el sistema que utilizó la danesa entre sus dos primeras temporadas, y que es el sistema habitual de casi cualquier serie de policías en antena), así que alguno tenéis curiosidad por ver de qué iba todo el jaleo, sabéis que la historia se desarrolla completa en esos 26 capítulos.

Razones detrás de la "muerte" de la serie hay unas cuantas. Entre los propios errores de la serie, la engañosa campaña de marketing con la que AMC la lanzó, su tono oscuro y frío y quién sabe cuántas cosas más, "The Killing" tenía difícil lograr una oportunidad para regresar a la parrilla la próxima primavera. Pero no penséis que esto ha desanimado a las cadenas estadounidenses de intentar nuevos remakes de policiacos escandinavos. El próximo en llegar, si no hay inconvenientes, será el de "The Bridge", en el que sus protagonistas investigan el asesinato de una mujer cuyo cadáver aparece en medio del puente que une Suecia y Dinamarca. Si FX traslada la acción a la frontera entre Estados Unidos y México, pueden tener algo potencialmente muy interesante.
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