07 octubre 2013

Las comedias de los 90

Hace algunos años, la sentencia preferida por los críticos de televisión estadounidense era "la comedia ha muerto". Los cierres de grandes éxitos como "Friends", "Seinfeld" o "Will & Grace" coincidió con el ascenso en las networks de dramas como "Perdidos", "Mujeres desesperadas" o "Anatomía de Grey", y las cadenas se centraron en buscar otra serie que mezclara géneros y, a ser posible, tuviera en su centro algún tipo de misterio, dejando de lado las sitcom con las que habían construido sus parrillas durante décadas. En esos años, lo único que pasó es que, como la energía, las comedias no se destruyeron, sino que se transformaron. Cosas como "The Office" insuflaron aire fresco a un género muy constreñido por los límites clásicos del plató, el formato multicámara y el público en directo, y hasta "Cómo conocí a vuestra madre" se animaba a jugar con esos límites.

El éxito desde su primer capítulo de "Modern family" en ABC llevó a un cambio de tendencia. Ante los fracasos de los clones de "Perdidos", las cadenas decidieron buscar su propia comedia familiar y, así, se volvió un poco a los temas de los 90, y hasta a ese tipo de humor. Llevamos ya varias temporadas en las que un gran número de las series nuevas son sitcom, y de ellas, bastantes son comedias familiares y unas cuantas son multicámara, el formato tradicional que parecía enterrado con aquella batería del jueves por la noche de la NBC de mediados de los 2000. Otro éxito, el de "The Big Bang theory", ha mostrado que ese formato no estaba muerto, así que la sombra noventera se nota hasta en las series desarrolladas a mayor gloria de sus protagonistas, como "The Michael J. Fox Show" y "Sean saves the world". De las deudas de la primera con "Modern family" y las historias de Bill Cosby ya hablamos en su momento, pero es la segunda la que mejor ejemplifica ese regreso a los 90 del género, y no sólo por tener a Sean Hayes como su gran protagonista.

El humor, el modo en el que los actores se mueven por el plató y dicen sus líneas, tener el tradicional personaje muy excéntrico en el que siempre se confía para que ponga los chistes... "Sean saves the world" sigue al dedillo el manual de las sitcom de toda la vida que, en los últimos años, parecían sobrevivir sólo en el reducto de los lunes por la noche en CBS. Ahí, de hecho, hay otro ejemplo más de esto; "Mom", la nueva serie de la factoría de Chuck Lorre, con Anna Faris y Allison Janney dando vida a una hija y una madre que lidian con sus propias adicciones y su fracturada relación. Tiene hasta su propio secundario excéntrico en el entorno laboral (del jefe raro de Sean Hayes al chef raro del restaurante donde trabaja Anna Faris), y el público también se vuelve loco si aparece alguna estrella invitada.

No es que el formato multicámara, y en plató, las convierta en series peores; son así, simplemente, representantes de una tradición de la televisión estadounidense que fue de las primeras ficciones que se vieron en la historia. No, si estas series son malas, es porque no son divertidas, o su humor es chusco y poco trabajado, o porque sus actores no tienen ninguna química entre ellos. En el caso de las tres novedades mencionadas, "The Michael J. Fox Show" es la más simpática, de momento, pero están todas muy al principio para saber si evolucionarán hacia algo más entretenido o si se quedaran como en el piloto. Este tipo de sitcom tiene muy poco glamour y, a no ser que tengas un protagonista llamado Sheldon Cooper, nadie habla de tí en blogs y en revistas, pero "Last man standing" va ya por la tercera temporada. Tienen su público.

P.D. podcastero: "Yo disparé a JR" está de estreno por partida doble; estrenamos cuenta en Twitter y nuevo programa, y uno repleto de temas, y con Alberto Rey como invitado para hablar del final de "Breaking Bad". Éste es el menú:

- 0’: "The Michael J. Fox Show".
- 11’: "Sean Saves the World".
- 21’: "Betrayal".
- 33’: "Breaking Bad" (spoilers de toda la serie).

- 60’: "Downton Abbey" (spoilers hasta el 4x02).
- 73’: "The Good Wife".


Publicar un comentario