01 octubre 2013

Empezamos por el final

ALERTA SPOILERS: "Todo se acaba". Si no sabéis por qué Alicia dice esas palabras en el estreno de la quinta temporada de "The Good Wife", es mejor que dejéis de leer aquí.

"Para que los niños puedan alcanzar su potencial, los padres tienen que morir". Algo así opinan los cylones de "Battlestar Galactica" del genocidio que orquestan de la raza humana, que los creó, y algo así vamos a ver, de forma figurada, en este arranque de temporada de "The Good Wife". Vamos a asistir al final de Lockhart/Gardner y al nacimiento de Florrick & Agos, y no va a ser un proceso sencillo. Si Alicia intenta convencer al resto de asociados de cuarto año de que deben marcharse lo antes posible, lo hace precisamente para evitar que la situación se ponga fea. Cuanto más esperen, más tendrán que mentir ante Will y Diane y más se exponen a que David Lee descubra lo que se traen entre manos y los ataque con todo lo que tiene. Y si eso ocurre, tendrán que preocuparse de cosas más serias que de buscar una oficina. Lee, por cierto, es un personaje que siempre aparece cuando el bufete pasa por épocas de crisis, y ésta va a ser grande, así que será de lo más entretenido ver cómo maniobra para hacer fracasar el cisma que se aproxima.

La serie abre la puerta a esta quinta temporada lanzándose de lleno a uno de esos casos contrarreloj que hacen de vez en cuando, añadiendo la capa de la conspiración liderada por Cary y Alicia y mostrando también los primeros pasos de Peter como gobernador de Illinois. En ese aspecto, la señora Florrick dice dos cosas muy curiosas; una es que se le había olvidado que ahora es la Primera Dama de Illinois y la otra es que le gusta ver a Will y Diane trabajar. Aunque delante de ella se abra un futuro que puede ser muy prometedor, en su interior ya siente cierta nostalgia de su trabajo en esa firma, y no puede evitar tener ciertos sentimientos no sólo hacia Will, claro, sino hacia Lockhart/Gardner, hacia la oportunidad que le dieron de volver a trabajar cuando Peter estaba en la cárcel y hacia el tipo de casos que llevaban. Y por todo ese bagaje es imprescindible que corten cuanto antes el cordón umbilical.

Con la "guerra civil" en la firma cocinándose no a fuego lento, sino en una olla a presión, el capítulo dejó además un par de detalles graciosos, como que Grace sea la cuarta hija de político más guapa, por detrás de Meghan McCain (la hija del senador John McCain), o ese momento en el que Kalinda y Robyn se postulan para su propio spin off simplemente diciendo sus nombres apoyadas en un coche. Estas dos resultan siempre muy entretenidas juntas, pero será curioso ver qué hacen cuando cada una trabaje para un bufete diferente. Desde luego, la posición de Kalinda va a ser complicada porque, mientras sabe todo lo que está pasando (y estuvo a punto de marcharse con Cary y Alicia), Lee la utiliza para espiar a los abogados que planean marcharse. Esa posición de "agente doble" puede dejarnos también buenos momentos más adelante.

De hecho, toda la situación tan volátil en el frente laboral sitúa a esta temporada de "The Good Wife" ante unas interesantes expectativas. La serie funciona a su nivel más alto cuando en Lockhart/Gardner hay problemas, y teniendo en cuenta todas las implicaciones personales, éticas y profesionales que va a haber en la escisión de la firma, los próximos capítulos pintan realmente bien.
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