20 mayo 2014

Anoche soñé que volvía a Invernalia

ALERTA SPOILERS: Me temo que debo avisar no sólo de que pueden contarse cosas de "Juego de tronos" hasta el capítulo 4x07, "Mockingbird" (y no "Mockingjay", como creí leer originalmente), sino de los libros de la saga Canción de Hielo y Fuego y, específicamente, del cuarto, "Festín de cuervos".

Es posible que, en alguna ocasión, haya contado cuál es mi teoría sobre una parte del final de "Juego de tronos", y de los libros, por ende. Evidentemente, el invierno llega y el Muro cae, dando paso libre a los Otros (o los Caminantes Blancos, como los llaman en la serie) para que campen a sus anchas por Poniente. La única que puede salvar a sus habitantes de esos zombies helados es Daenerys con sus dragones, y aunque lo consigue, y puede reclamar el Trono de Hierro para sí, no lo hace. Dany es Azor Ahai, el héroe profetizado que derrotará al invierno, pero no la próxima reina de los Siete Reinos, si es que éstos van a seguir existiendo para entonces. ¿Quién se se sentará entonces en el Trono? ¿O cada Reino se separará y se gobernará de forma independiente?

En todo esto, intriga el destino de Sansa Stark, la mayor de las hijas de Ned y Catelyn, la que soñaba despierta con caballeros y princesas y con conocer a un príncipe apuesto y noble con el que casarse y tener hijos. Su despertar a cómo era realmente la corte de Desembarco del Rey fue brutal, y el camino que emprende después con Meñique es bastante peculiar. Las partes que juegan al juego de tronos la ven como la llave para asegurarse el control del Norte, una llave que sería de Tyrion si estuviera en condiciones de reclamarla, y una pieza fundamental para que Meñique pueda seguir maniobrando desde las sombras. El enfrentamiento indirecto y larvado entre Petyr y Varys termina impulsando muchas de las cosas que vemos en los libros y en la serie, pero en ésta última aún tardaremos un poco en darnos cuenta de ello en toda su extensión.

Sansa es uno de los personajes que "Juego de tronos" más ha "rehabilitado" con respecto a los libros. En ellos, muchos lectores la odian porque es una niña tonta e ilusa que no se quiere darse cuenta del nido de víboras en el que está metida, y el contraste con la aventurera Arya es demasiado fuerte. En la serie, sin embargo, el retrato de Sansa está más matizado desde el final de la primera temporada, y la evolución que empieza a mostrar una vez acaba en el Nido de Águilas es realmente intrigante. Puede aprender mucho al lado de Meñique, pero también puede ser utilizada como un mero peón en su tablero. Al mismo tiempo, Sansa puede seguir un camino paralelo al de Daenerys, que va adquiriendo sobre la marcha las capacidades y las experiencias para manejar sus propios planes. Es, muy probablemente, la "tapada" más imprevisible de todos los jugadores, porque nadie espera que vaya a adoptar una postura independiente en todo esto.

A la vez, simboliza esa lucha por Invernalia y el Norte que parece estéril a la luz de la amenaza que se cierne más allá del Muro, pero que también puede albergar la respuesta para resistirla. Invernalia sigue siendo un símbolo en el mundo de Poniente. Arrasada y abandonada, las facciones que pelean por el poder en el sur quieren controlarla, y a Roose Bolton le confiere la hueca sensación de que tiene la sartén por el mango. ¿Crecerá Sansa tanto como puede parecer?
Publicar un comentario en la entrada