11 mayo 2014

El mismo viejo Jack

ALERTA SPOILERS: Jack Bauer ha vuelto, y si no sabes por qué está en Londres en "24: Live another day", es mejor que no sigas leyendo, dammit.

Cuatro años después de su final, y trece después de su estreno, todos sabemos qué esperar de "24". Incluso aunque sólo hayamos visto la primera temporada (como es mi caso), estamos al corriente de que Jack Bauer, su protagonista total, tendrá que enfrentarse a una grave amenaza en el curso de un único día, de que cada episodio contará una hora de ese día casi en tiempo real, de que Jack se las verá no sólo con los malos, sino con gente dentro de su bando que no entienda lo que se propone o que intente sabotearlo, y que siempre tendrá al menos un aliado que lo ayude, aunque a su alrededor todo el mundo esté en su contra. También sabemos que, aunque Bauer luche por su país, siempre va a haber manzanas podridas dentro del gobierno. En la primera temporada, sin ir más lejos, la gran mala era directamente la Primera Dama.

Lógicamente, para quienes siguieran las ocho entregas que se vieron en Fox (y que terminaron justo una semana después de que lo hiciera "Perdidos"), reencontrarse de nuevo con los relojes y las pantallas partidas da una sensación mucho mayor de familiaridad, como lo da ver que Chloe sigue siendo la única aliada de Jack. Pero hasta para quienes no fueron tan fieles a "24" durante su primera emisión, este "Live another day" da exactamente lo que se espera de ella; malvados con intereses poco claros y cuyo objetivo es infundir terror (y atentar contra el presidente de Estados Unidos, clásico de la serie), Bauer amenazado desde todas partes, pues acabó la serie convertido en un fugitivo, y algún personaje que va a acabar dándose cuenta de lo que él intenta hacer y terminará ayudándole, que es el rol de Kate Morgan (Yvonne Strahovski), una agente de la CIA en Londres caída en desgracia.

En su momento, "24" fue toda bocanada de aire fresco en el panorama televisivo, imprimiendo un ritmo diferente a las series tipo thriller y construyendo un héroe que ha terminado siendo todo un prototipo para otros títulos que llegaron más tarde (del mismo modo que lo fue Sydney Bristow en "Alias", estrenada también en 2001), y había curiosidad por ver cómo regresa a un panorama en el que ahora dominan los superhéroes y, para terminar un blockbuster, se ha hecho imprescindibke destruir una ciudad tirándole algún tipo de nave espacial desde el cielo. Curiosamente, Bauer queda como un agente un poco old school, un agente capaz de hacer prácticamente cualquier cosa para defender a su país (aunque su país lo considere un criminal) y cuyo mero nombre debería inspirar temor en todo aquel que se cruce en su camino.

Por ahora, los dos primeros capítulos, de los doce que compondrán esta miniserie, arrancan resituándonos en la nueva situación de Jack, solo y en la clandestinidad, en el objetivo de los malos (la mala, en este caso, una Michelle Fairley muy poco Catelyn Stark), y en las maniobras de Jack para recuperar a Chloe y de la CIA por atraparlo a él. Por supuesto, da la sensación de que el jefe de gabinete del presidente de Estados Unidos no va a ser trigo limpio, más allá de que quiera proteger a su mujer, Audrey Heller, que ya sufrió suficiente en sus anteriores relaciones con Bauer. Esta nueva etapa de "24" da exactamente lo que se espera de ella, y se puede decir que, por ahora, aprovecha bien estar rodada en Londres. Esos edificios de viviendas sociales no pueden dismularse en Los Ángeles.

Música de la semana: "Warehouse 13" está a punto de acabar su muy corta quinta y última temporada, que están aprovechando para, entre otras cosas, contar algo más del pasado familiar de Claudia. En esa subtrama se escuchaba una versión de "When I grow up", de Garbage.
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