01 mayo 2014

Los Nazgûl más allá del Muro

ALERTA SPOILERS: Si no habéis visto esa última escena del cuarto capítulo de la cuarta temporada de "Juego de tronos", "Oathkeeper", quizás es preferible que no sigáis leyendo. O que leáis, o veáis, "El Señor de los Anillos".

Parece que todas las semanas tiene que haber algún tipo de polémica, absurda o no, alrededor de "Juego de tronos" para que los blogs estadounidenses se pasen horas y horas discutiendo sobre minucias, hasta que se publica la crítica del último capítulo de "Mad Men" y la atención tiene que dividirse. Hace dos semanas tuvimos todo el revuelo alrededor de la Boda Púrpura, la semana pasada, la controversia sobre si Jaime viola o no Cersei en el Septo (comparadla con la que hubo por escenas similares en "Mad Men", merece la pena), y ésta, el jaleo que ha levantado la última escena de "Oathkeeper", una escena que nos lleva a las tierras más profundas al otro lado del Muro y nos enseña, después de mucho tiempo, un vistazo a los Caminantes Blancos. Aunque es más que un vistazo. Por primera vez hasta para los lectores de los libros, vemos a los que parecen los cabecillas de los Otros y tenemos una ligera idea de las cosas a las que se dedican para preparar su invasión de Poniente; no sólo reviven a los muertos, sino que convierten en uno de los suyos a los bebés que Craster les entregaba como sacrificio, más que como ofrenda.

Como no podía ser de otro modo con esta serie, Internet ha vuelto a echar humo por este cambio (hasta están los que acusan a la serie de espoilear los libros futuros), pues George R.R. Martin nunca ha mostrado con tanto detalle a los Caminantes Blancos. En las novelas, su amenaza es todavía distante y los únicos que hablan de ellos son quienes están en el Muro o en sus proximidades. Para los demás, lo único que importa siguen siendo las intrigas por ver quién se sienta en el Trono de Hierro. Pero el objetivo final de la saga literaria es esa lucha contra el invierno y contra los monstruos que llegan con él, esa lucha que Poniente ya libró, y ganó, hace miles de años y que sus habitantes han olvidado. Debería sorprender que algunos fans hayan montado en cólera por estos cambios (incluidos los que han introducido en la trama de Bran), pero no lo hace porque lo habitual con estas series (incluida "The Walking Dead") es que no se sepa distinguir que libros y serie son cosas diferentes, entes independientes que, aunque relacionados, funcionan según sus propias reglas.

De hecho, lo que de verdad es interesante sobre esa escena con los Otros es como está insinuada en pasajes de las novelas que hay quien descarta como "de relleno", esos pasajes en los que algunos personajes recuerdan viejos cuentos que les contaban de pequeños, historias pasadas que deberían ejercer como llamadas de atención y moralejas para ellos, pero que no lo hacen. En En el Trono de Hierro tienen una entrada realmente interesante en la que recuperan esos cuentos de la Vieja Tata de los que David Benioff y D.B. Weiss parecen haber extraído la escena de la discordia, y que hablan del Rey del Invierno y del Último Héroe y del decimotercer comandante de la Guardia de la Noche, un Stark que se corrompió y terminó como el malvado Rey de la Noche. Lo que el final de ese cuarto episodio demuestra es hasta qué punto conocen los guionistas los libros de Martin, pues están aprovechando literalmente todo lo que el escritor incluye en ellos. Además, esa escena transmite un claro dejà vú a los Nazgûl, los nueve Espectros del Anillo que sirven a Sauron, y ya vimos que Martin reconoce sin problema su amor por la obra de Tolkien.

Por supuesto, el otro revuelo que ese momento ha generado está entre los espectadores de "Juego de tronos" que, de vez en cuando, se sorprenden de que aparezcan elementos fantásticos en ella (los dragones deben parecerles lo más normal del mundo, porque de ésos nunca se quejan). Evidentemente, libros y serie dan más relevancia a su lado pseudo-medieval y pseudo-histórico, y al hacerlo así, logran que espectadores que jamás se habrían acercado a un título de fantasía estén enganchados sin remedio a éste. Pero a veces tienen que recordarnos lo que estamos viendo, y que sigue habiendo una gran amenaza en el Norte hacia la que se encamina todo.
Publicar un comentario en la entrada