26 junio 2014

¿Un Emmy para el doctor Masters?



Hablar de las nominaciones de los Emmy es mucho más divertido antes de que se anuncien las nominaciones de los Emmy. Es algo que hemos comentado en más ocasiones, y las razones no pueden estar más claras; a dos semanas de que Carson Daly y Mindy Kaling lean los candidatos a la 64ª edición de estos premios, todavía podemos emocionarnos pensando que Tatiana Maslany por fin conseguirá la única nominación que se le escapa por ahora, que “Orange is the new black” entrará con fuerza en las categorías de comedia, que los académicos abrirán al menos la caja de los DVDs de “The americans” o que la fantástica banda sonora de “Penny Dreadful” se verá reconocida. En cuanto sea la noche del próximo día 10, tendremos casi una fotocopia de las nominaciones del año pasado y toda la diversión se habrá ido por el desagüe.

Pero de momento, todavía podemos especular (que es algo que hacemos en el último programa de Yo disparé a JR), y podemos pensar que si “The americans” no consiguió llamar la atención el año pasado porque FX no tiene suerte en los Emmy, Showtime puede este año dar la campanada con “Masters of sex”, que empieza además su segunda temporada el día 13. Fue uno de los mejores estrenos de la pasada temporada, y aunque la competencia con “Mad Men” puede terminar perjudicándola (¿dos series de época con protagonistas cerrados emocionalmente? A ver si los votantes se van a confundir…), realmente podría ser una de las renovadoras de la categorías de drama. Éstas son, de largo, las más competidas de los Emmy desde hace tiempo, por lo que conseguir meter la cabeza en ellas ya es un triunfo, pero el título de Showtime tiene posibilidades.

La más clara es la de Allison Janney como actriz invitada. “El ala oeste de la Casa Blanca” la convirtió en una de las favoritas de estos galardones, y su devastador retrato de Margaret Scully “robó” limpiamente muchos de los capítulos. Sus intentos por comprender a su marido (un homosexual “armarizado”, pero con un chapero habitual), por intentar comprender lo que Virginia Johnson le cuenta cuando intenta presentarse al estudio de Masters, hasta sus caras en las reuniones de juegos y cócteles con sus amigas figuran entre lo emocionalmente más intenso visto en 2013/14, y si se une todo esto a su papel como la madre ex alcohólica e irresponsable de “Mom”, le da una amplitud a su repertorio que podría ser su mejor carta de presentación para, directamente, llevarse un Emmy. Aunque en actriz invitada es probable que tenga dura competencia proveniente de “The good wife”, que aquí va camino de ser la nueva “Ley y orden: UVE”.

“Masters of sex” podría tener opciones de entrar en mejor drama, guiones y en actor y actriz principal (además de las candidaturas técnicas que pueda lograr por su vestuario y ambientación en los años 50), y aunque hay desnudos y sexo, realmente es una serie mucho menos “escandalosa” de lo que su título podría hacer suponer. Su interés está en las relaciones entre todos sus personajes, en el modo en el que el sexo les sirve para lograr una conexión con otra persona que consiga comprenderles y aceptarles. Evidentemente, es la dinámica entre Masters y Johnson lo que mueve la serie (y Michael Sheen y Lizzy Caplan son perfectamente merecedores de sendas nominaciones), pero no hay que olvidarse de la ética de trabajo y las ambiciones, trágicas al final, de la doctora DePaul, o de esa jovialidad que aportaba Jane. “Masters of sex” puede tanto amenazar el status quo de la categoría como ser olvidada, o reconocida sólo marginalmente, pero es la mejor baza de Showtime para sustituir el brillo desvaído de “Homeland” de cara a los Emmy.
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