27 junio 2014

Los spoilers eternos

Los spoilers, esa polémica que es tan resistente a disiparse como una mancha de aceite en una camisa blanca, han vuelto a convertirse en el tema favorito de discusión en mesas redondas, charlas u otro tipo de actos organizados últimamente alrededor de las series de televisión. El interés creciente por éstas, y por la evolución en la manera de verlas, conlleva que periódicamente salten a primera plana las mismas cuestiones de siempre, aunque estén disfrazadas de daño colateral de los maratones de series o de los comentarios por Twitter de los últimos capítulos de los títulos de moda. En el blog Sólo un capítulo más, del diario 20 minutos, abordan de nuevo el asunto de los spoilers sobre todo a raíz de las posturas cada vez más extremas que se han instalado al respecto. Ya comentamos que cada vez se ha hecho más común leer eso de “unfollow a quien espoilee X”, llegando a un punto en que hasta se acusa de spoiler indirecto a quien tuiteé justo eso o a quien diga simplemente “capitulazo”.

El tema se ha ido de las manos, en eso podemos estar todos de acuerdo, y que a estas alturas aún tengamos que estar definiendo lo que es un spoiler es la confirmación definitiva (la polémica que hubo hace unas semanas por Twitter a raíz del curso MOOC de series, y a cuenta de posibles spoilers de “Juego de tronos” y de “Twin Peaks” en él, fue también significativa). La reacción por defecto en Twitter es casi siempre la indignación, así que es hasta normal que sólo se lean quejas porque hay gente comentando un episodio a las nueve de la mañana o porque tal Facebook oficial de una serie publica la foto de determinado personaje justo cuando acaba la emisión del capítulo. El clima que acaba creándose es de hipersensibilidad y hasta de cansancio; un asunto que podría solucionarse y dirigirse razonablemente bien tirando simplemente de sentido común, acaba convertido en un campo de minas en las redes sociales.

Si un episodio ya se ha emitido, técnicamente lo que ocurre en él deja de ser spoiler. Cuánto más tiempo pase, menos spoiler será. Si te topas de repente con la identidad del asesino de Laura Palmer, 25 años son muchos como para que todavía vayamos con paños calientes sobre ello, y si estás viendo la ceremonia de entrega de los Emmy sin haber visto los finales de temporada de algunas de las series más populares, tendrás que asumir que te destriparán unos cuantos giros importantes. La responsabilidad personal de cada uno, tanto al no desvelar spoilers como al asumir que nos enteremos de alguno, es la única manera de navegar un mundo en el que es virtualmente imposible ir virgen al visionado de las películas más esperadas, y aunque nos fastidie, no hay que rasgarse las vestiduras porque a alguien se le escapa el giro decisivo del noveno episodio de la ¡primera! Temporada de “Juego de tronos”, o el del piloto de “The Shield”. Qué es un spoiler es relativo, y no hay que hacer una montaña de lo que no deja de ser un grano de arena.
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