25 julio 2014

La cúpula del misterio

 ALERTA SPOILERS: Si alguno estáis viendo la segunda temporada, o pretendéis verla, de "Under the dome" y no habéis llegado al tercer episodio, igual preferís no leer más. Ahora, si os da igual espoilearos cosas de esta serie, adelante.

Un hachazo, un chorro de sangre y una mano ensangrentada en una taquilla. Esa imagen cierra el primer episodio de la segunda temporada de “Under the dome” (o “La cúpula”, como la emite Antena 3 en España), y puede representar perfectamente lo que está siendo esta serie en su regreso; muy obvia, buscando giros de guión que enganchen al espectador (aunque no estén justificados más que por el mero giro), y algo más dispuesta a ir a por todas. Ese “ir a por todas” significa cosas diferentes en series distintas, y para “Under the dome” quiere decir que no le va a temblar la mano a la hora de matar personajes un poco más centrales a la acción, y que va a trabajar mejor el misterio; al menos, lo ha hecho más complejo. ¿Quiere esto decir que ahora es una buena serie, con unos mejores personajes? Tampoco nos pongamos estupendos.

“Under the dome” es lo que es, un entretenimiento veraniego en el que no hay que pararse a pensar, pero parecer haberse dado cuenta de algo, y es que si no es capaz de dar profundidad a sus personajes, se va a dedicar a hacer que pasen muchas cosas en cada episodio. Confían en lograr tensión por acumulación, algo que no les acaba de funcionar, y la verdad es que la muerte de Angie que cierra ese primer episodio puede muy bien estar forzada más por la participación de Britt Robertson en “Tomorrowland”, la película supersecreta de Brad Bird y Damon Lindelof, que por otra razón. Sacude un poco la serie y le da una subtrama que impulse un poco a los adolescentes, y sirve para introducir otro misterio; el de la joven que aparece de repente en el lago, y que estaba clarísimo desde el primer momento que está muerta. En la sala de guionistas de “Under the dome” han estado haciendo maratón de “Les Revenants”.

Esa joven, que no recuerda quién es, también está conectada con la madre de Junior y el reverendo trastornado del pueblo, que parece saber mucho más sobre la cúpula (si nos fiamos de la otra revelación de la temporada, que la madre de Junior está viva y coleando). No puede ser casualidad que ella esté en el anuario del instituto de 1988 y que Barbie y Julia encuentren una foto de Pauline, el reverendo y el hermano de ella de ese mismo año. ¿Se avecina un “Sé lo que hicisteis el último verano”? ¿Cuál es la finalidad de esta chica? ¿Y quién mató de verdad a Angie? Junior, no vayas ahora de inocente, que bien que la encerraste en un búnker antirradiación porque creías que te iba a dejar. Y, además, tenemos nuevo personaje de “tía rara”, y tal vez hasta nueva villana, en esa profesora que empieza a pasar mucho tiempo con Big Jim, comiéndole la oreja con cuentos de liderazgo y de cómo hay que tomar medidas desesperadas para garantizar que alguien en Chester’s Mill puede sobrevivir. Esto ya lo ha hecho “Los 100”, y algo mejor.

“Under the dome” no va a mejorar, es como es. Sólo puede verse si se abraza su falta de sutilidad, si nos dejamos llevar por los misterios que van soltando en cada episodio, si suspendemos por completo nuestra incredulidad y si abrazamos su propuesta de entretenimiento sin demasiado sentido, pero que puede picarnos la curiosidad. Algunos personajes hasta están encontrando su papel, como Norrie, que como adolescente sarcástica que siempre pregunta las cosas más obvias, ésas que los demás pasan convenientemente por alto, hasta es divertida.
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