12 septiembre 2006

Colgando del acantilado

El título podría ser una tradución muy al pie de la letra de cliffhanger, ese término que hace referencia a los finales abiertos, con emoción, en los que no se solucionan los conflictos de la trama y la suerte de los personajes queda en el aire. Es una manera de crear anticipación ante la siguiente entrega de la historia, y esto lo hacían muy bien los escritores de folletines del siglo XIX, que al publicarse por entregas en las revistas semanales, tenían que echar mano de este recurso para enganchar a los lectores. Así se publicaron las aventuras de Sherlock Holmes, por ejemplo, en el semanario londinense "The Strand" entre 1891 y 1927.
En la tele, un cliffhanger es un recurso bastante habitual para terminar una temporada. En EE.UU., el clásico es aquél famoso de "Dallas", y siguiendo su estela ha habido muchos, muchísimos más. Siempre se suele dejar a algún personaje, preferiblemente protagonista, "colgando del acantilado", pero últimamente, con el auge de las series muy seriales (valga la redundancia), casi es una tradición. Además, a ser posible debe ser un golpe de efecto impactante (o en la jerga yanqui, shocker), que nos deje a nosotros, pobres espectadores, con el alma en vilo. Algunos ejemplos que se me vienen ahora a la cabeza y realmente hicieron que quisiera matar a los guionistas por dejarnos así, como el final de la 2ª temporada de "Expediente X", los de la primera temporada de "Prison Break" y "Galáctica" (que, encima, era un capítulo doble), el de la segunda de "Perdidos" (otro doble, y mucho más cliffhanger que el de la primera), el de la segunda de "Verónica Mars" (¡¡esa maleta!!)... Aparte, por supuesto, de ese gran cliffhanger cinematográfico de "El Imperio contraataca" que nos hizo odiar intensamente aquella cosa extraña llamada carbonita.
Ah, y antes de que se me olvide, la foto es de una película de Sylvester Stallone cuyo título original era precisamente ése, "Cliffhanger". En España se llamó "Máximo riesgo", creo, y la coprotagonista era Janine Turner en sus buenos tiempos de "Doctor en Alaska".
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