27 septiembre 2006

Yo también soy El Nota

Después de esa cumbre de la irreverencia y la locura total que es "Arizona Baby", los hermanos Coen habían hecho buenas películas (y algunas muy buenas, como "Barton Fink" o "Fargo"), pero sin llegar a esas cotas de excentricidad. Lo hicieron justo con la película que siguió a "Fargo", su mayor éxito comercial que les reportó, además, Oscars al mejor guión y a la mejor actriz (Frances McDormand, mujer en la vida real de Joel Coen, con lo que todo queda en casa), una completa locura tan pasada por ácido como su protagonista, El Nota (o Dude, en la versión original).
Lo mejor de "El gran Lebowski" no sólo es que sea una comedia divertida, alocada y llena de unos personajes como sólo los Coen pueden crear, sino que se ha convertido en un título de culto imprescindible, sobre todo en EE.UU., hasta el punto de que todos los años se celebran tres Lebowski Fests, festivales donde se ve la película, se beben cócteles White Russian y, por supuesto, se juega a los bolos, preferiblemente disfrazados del inimitable Jesús Quintana. El próximo se celebra este fin de semana en Louisville (Kentucky).
Cuando decía lo del culto iba muy en serio, porque aparte de estos festivales tan delirantes como la película, su huella se deja ver en lugares bastante insospechados. Rob Thomas, el creador de "Verónica Mars", es un fan confeso de "El gran Lebowski", hasta el punto de que su mujer ha llegado de disfrazarse la Diosa de los Bolos y él asegura que puede terminar citando todos los diálogos en la serie. De hecho, en un episodio de la segunda temporada, creo que Verónica y Duncan aparecen viendo el filme. Para empaparos más del fenómeno Lebowski, pasaos por el blog Pop Candy, y veréis.
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