13 marzo 2012

El alcaide

Una de las cosas a las que "Alcatraz" tomó enseguida el pulso fue a sus flashbacks a cómo era la prisión en 1960. Mientras el aspecto más procedimental con la detective Madsen, Doc y Hauser a veces funcionaba y a veces no, la mirada a la vida de los presos antes de que desaparecieran por arte de birlibirloque y volvieran a aparecer en 2012 casi siempre ha resultado interesante. Esos flashbacks (que van a tener menos peso, al parecer, en el final de temporada) nos sirven para hacernos una idea de cómo era entonces el prisionero que Madsen y compañía tienen que atrapar en cada episodio, y sus responsables pillaron mucho más rápido el tono en ellos que en las secuencias que transcurren en el presente.

Uno de los culpables de las escenas ambientadas en los 60 funcionen tan bien es Jonny Coyne, el actor que da vida al alcaide Edwin James (y que repescaron de otro proyecto de Bad Robot, la fallida "Undercovers"). Es un personaje que parece sacado directamente de "La fuga de Alcatraz" y que une una actitud paternalista hacia los presos (a los que cree que puede cambiasr su modo de ser) con algunos momentos de villano inquietante muy conseguidos. El interrogatorio en "el agujero" con las cerillas es uno de los mejores momentos que hemos podido ver esta temporada, por ejemplo, y sus interacciones con el médico (ese Cottle de aviesas intenciones) parecen sacadas directamente de una película carcelaria de los 60. De hecho, todos los flashbacks dan esa sensación hasta en la música (y siguen recordándome mucho a "Shutter Island"), y el modo en el que se presentan las relaciones entre los prisioneros, y cómo cada uno tiene su propia agenda, ha salvado bastantes capítulos de ser bastante del montón.

En el noveno episodio, flashbacks y trama en la actualidad están mucho integrados y se consiguen momentos de tensión con el viejo truco de "los personajes se quedan atrapados con el malo". A pesar de todos los problemas que tiene "Alcatraz" (que no son pocos), cualquier aparición del alcaide es siempre bienvenida, porque lo suyo es el anti-Ben Linus. Más que misterioso y malrrollero, es histriónico e inquietante y un villano un poco vintage (porque parece que ya no se llevan así), y su presencia anima la función incluso cuando no está abriendo puertas misteriosas o amenazando veladamente, y no tan veladamente, a los presos. El futuro de la serie está totalmente en el aire, con unas audiencias no mucho mejores que las que llevaron al hoyo a "Terra Nova" (y peores algunas semanas), así que Fox decide finalmente renovarla, deberían mandarla al viernes, renovar también "Fringe" y hacer de una vez ese crossover. ¿Os imagináis a Olivia ayudando a Madsen y Hauser y a Walter intentando dilucidar los propósitos del médico?

P.D.: No recuerdo si comentamos esto cuando hablamos inicialmente de la serie, pero muchos de sus episodios están trufados de referencias a la ciudad de San Francisco y a películas ambientadas allí, desde la persecución en los tejados del piloto (que homenajeaba a "Vértigo") al coche de Madsen, parecido al de "Bullitt", o al nombre de su tío, Ray Archer, que se apellida igual que el compañero de Sam Spade en "El halcón maltés" (y que el detective Lew Archer creado por Ross MacDonald). En realidad, hay muchas más influencias del género negro del "ala dura" de Hammett, Marlowe y MacDonald que de "Perdidos".
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