28 marzo 2012

La vida de una detective

"Scott & Bailey" es, sin duda, una de mis mayores soledades seriéfilas. La cada vez mayor querencia por las series británicas en la blogosfera serieadicta no alcanza a las series de policías de formato más tradicional, ésas que siguen a un detective (o un par de detectives) en su rutina laboral diaria y en los problemas que dicha rutina causa en su vida privada. Todo lo que no sea "Luther" escapa al radar de buena parte de esos aficionados a la ficción británica que, también es cierto, inunda con muchos más estrenos al tener temporadas tan cortas. Los procedimentales policiacos de ITV parecen llamarnos sólo a fans del género como yo, capaz de ver cinco temporadas (a la inglesa) de "Law & Order UK" y de creer que el remake estadounidense de "Prime Suspect" era de los estrenos más decentes de la temporada, uno que no merecía una muerte tan poco ceremoniosa.

Por si alguien no sabe de qué va esto de "Scott & Bailey" es, evidentemente, una serie de policías que sigue a dos detectives del equipo de incidentes graves de Manchester, Janet Scott y Rachel Bailey, dos detectives que son amigas, tienen personalidades contrapuestas no sólo por los diferentes lugares en los que se encuentran en sus vidas (determinados, en parte, por la diferencia de edad entre ellas) y que tienen sus dificultades para evitar que el trabajo, que puede absorberles jornadas de horas interminables si tienen un caso entre manos, se convierta en toda su vida. Después de los acontecimientos de la primera temporada, que implicaron diversos riesgos para sus vidas, Scott y Bailey parecen más tranquilas en este principio de la series 2, aunque eso es sólo una fachada.

La situación doméstica de Janet (casada y con dos hijas adolescentes) continúa la deriva que se insinuaba en los capítulos que vimos el verano pasado, y Rachel recibe una visita que no esperaba, y de la que no quiere que se sepan muchos detalles en la oficina. Las ramificaciones en su esfera privada que tienen ambos hechos van a vertebrar la que sigue siendo la parte más interesante de la serie, que son las interacciones de ambas detectives fuera del trabajo. Y si en ellas participa su jefa, todavía mejor. De todos modos, no han dejado de lado los casos, aunque no son su punto fuerte. Y eso que tienen de vez en cuando unos toques de "así de poco glamouroso es el trabajo policial de verdad" que tienen su interés.

Da la sensación que han introducido un misterio para toda la temporada que, por ahora, es sólo un detalle que no sabemos si realmente irá más allá, y el sentimiento de camaradería entre Scott y Bailey (y su jefa, de la que ahora sólo recuerdo que Rachel la llama "Godzilla") continúa estando muy logrado y siendo realmente entretenido de ver.
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