06 marzo 2012

El canon

 Desde hace unos días, Fox Crime está reponiendo "Twin Peaks", una de esas series que, como apuntan en "Asesino en serie", es fundamental para entender la ficción televisiva actual. Sin embargo, al mismo tiempo, la sola mención de esa expresión, "fundamental para entender la ficción televisiva actual", lleva a preguntarse qué series pueden considerarse clásicos inamovibles, parte de ese canon que, si nos pusiéramos pedantes, diríamos que hay que ver para saber de qué se está hablando cuando se habla de ficción televisiva. Si nos obligaran a pensar en listas como esas famosas de "100 películas que hay que ver antes de morir", o "los 50 discos fundamentales del rock" o "guía básica de lectura de literatura iberoamericana contemporánea", ¿podríamos sacar un canon crítico de series básicas para cualquier aficionado, o que quiera empezar a serlo?

La elaboración de esas listas siempre implica cierto grado de pretenciosidad, de inconsciencia, de ganas de recibir quejas por haber incluido unas y no otras, y el criterio con el que se hacen no siempre es igual para todo el mundo. Pero seguro que, más de una vez, algún amigo o familiar os ha pedido que le hagáis una lista de recomendaciones de series que tiene que ver, y seguro también que todos mencionamos las mismas cuatro: "The Wire", "Los Soprano", "A dos metros bajo tierra" y "El ala oeste de la Casa Blanca". ¿Y si intentáramos pensar de verdad en una especie de canon como los que elaboran los críticos literarios? ¿Podría hacerse sin que pareciera algo snob y pretencioso? Probablemente no, pero siempre se puede intentar.

Podríamos decir, por ejemplo, que "El prisionero" (y hasta "El fugitivo") es importante dentro del aspecto de la serialización y la construcción de una atmósfera de misterio; que "Urgencias" ha terminado teniendo una sombra mucho más alargada, que va más allá de las series "de médicos" (los responsables de "Battlestar Galactica" siempre reconocieron que la usaron como inspiración para tratar los espacios de la nave); que sin "Canción triste de Hill Street", las series de policías no podrían entenderse tal y como son ahora; que sin "Buffy, la cazavampiros" no se puede entender toda una plétora de títulos juveniles que beben de ella (si es que queremos entenderlos); que "La hora de Bill Cosby" dio un nuevo empuje a las sitcoms familiares...

¿Y si nos centramos en series más recientes? Con las cuatro mencionadas arriba, y añadiendo "Perdidos", casi hemos abarcado gran parte de las influencias de la ficción actual. Pero el asunto es mucho más complejo y está mucho más abierto de lo que parece, porque tampoco podríamos dejar fuera títulos como "Friends", "CSI", "Expediente X", "24", y yo siempre incluyo "Las chicas de oro" porque es un monumento a la sitcom tradicional (y envejece mucho mejor de lo que lo harán bastantes comedias de éxito ahora mismo). Resultado, que tanto divagar para luego llegar a la conclusión inevitable: cada persona tiene su canon.
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