04 marzo 2012

Jóvenes adultos en Portland

La primera colaboración entre Diablo Cody y Jason Reitman los puso a los dos en el mapa sin ninguna duda. "Juno" hizo que Cody ganara el Oscar al mejor guión original, y Reitman recibió la primera de sus dos nominaciones al mejor director (la segunda fue por "Up in the air"). Sin embargo, su siguiente trabajo conjunto, "Young adult", no ha tenido la misma acogida en los Oscars, donde las buenas críticas y las nominaciones previas cosechadas en la temporada de premios no le sirvieron para rascar ni siquiera una mísera nominación a la mejor actriz. Tal vez el personaje protagonista, Mavis, y el retrato que se hace de ella no sea del gusto de la Academia, un personaje que a Charlize Theron le va que ni pintado. Pero es esa coherencia al tratar a Mavis y al intentar no seguir paso a paso el que sería el camino hollywoodiense para este tipo de películas lo que le da sus puntos extra a "Young adult", cuyo título casa perfectamente con esos personajes anclados en el instituto y en los 90 que la pueblan.

Es divertida sobre todo por lo patéticos que son muchos de los comportamientos que vemos en pantalla y por el modo en el que Theron se lanza de cabeza con Mavis, que se ha quedado en su personalidad de chica popular y mala del instituto para no tener que lidiar con sus problemas. Además, Patton Oswalt repite con Cody después de "United States of Tara" y demuestra que, como hacía en esa serie, puede dar humanidad y no sólo humor a personajes que, en otras manos, darían simplemente mucha lástima. Toda la película se mueve por una línea muy fina, pues Mavis, especialmente, puede convertirse fácilmente en objeto de nuestro odio total. Pero, de algún modo, siempre acaba habiendo algo que nos hace comprenderla, y no solamente que te rías de muchas de las cosas que hace, o de su cuelgue totalmente irracional y muy poco saludable de su novio del instituto. "Young adult" tiene, en el fondo, un mensaje bastante triste, y eso que no tiene ninguna moraleja ni viaje de descubrimiento. Mavis es como es.

Pocas comedias hay más peculiares en antena ahora mismo que "Portlandia". Si pensáis que "Community" es lo más en cuanto a "rareza", es que no habéis visto las aventuras de Carrie Brownstein y Fred Armisen en una serie de sketches para modernos que se mofa de los modernos, capaz de tener como personajes recurrentes a una pareja que se dedica a darle un "toque" diferente a todo poniéndole pájaros o conservándolo en salmuera o a las dos dueñas de una librería feminista y ecológica. A veces, parecen una versión más hipster de "Muchachada Nui", pero si logran tener a Kyle Maclachlan interpretando al alcalde Portland (y con el verdadero alcalde haciendo de su asistente), ya hay que concederles cierto crédito. Claro, que con Armisen en "Saturday Night Live" y Brownstein como cantante de Wild Flag (y como una de las cabezas más visibles de la escena indie de Portland durante los 90), lo de conseguir estrellas invitadas no se les da nada mal.

En "Portlandia", la ciudad aún vive en los 90, es un paraíso de los artistas bohemios y sus habitantes siempre van en bici a todas partes y casi nunca ven el sol, llevando al extremo las concepciones que se tienen sobre Portland en el resto de Estados Unidos. Además, la serie está repleta de referencias a la cultura pop que dejan algunos momentos tan geniales como ese homenaje-cachondeo a "Battlestar Galactica" y la obsesión con ella de unos fans que se ve en la segunda temporada. Eso sí, su tono es muchas veces marciano y absurdo y, queriendo hacer chistes sobre los modernos, ellos mismos se vuelven demasiado modernos, pero es una comedia realmente particular.

Música de la semana: Por supuesto, no podía ser otra que "Sabotage", de Beastie Boys, la canción de Chris y Reagan en "Up all night", una comedia cuya entrañabilidad le ha hecho caerse del radar de media blogosfera. Para los demás, como diría Ava, "keep on watching and growing".
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