15 marzo 2012

Malo para el negocio

"La HBO no podía arriesgarse a que murieran más caballos. Eso es malo para el buzz, y el buzz es su negocio".  El subtítulo de este artículo de "The Hollywood Reporter" explica perfectamente por qué, después de que se supiera que un tercer equino había tenido que ser sacrificado en el rodaje de "Luck" y de que PETA empezara a pedir una investigación sobre el tratamiento de los animales en él, HBO decidiera ayer cancelar la serie a pesar de haberla renovado hace meses por una segunda temporada, cuyo segundo capítulo estaban grabando cuando murió ese tercer caballo. Hoy han proliferado por todas partes comentarios que se preguntaban si HBO habría actuado igual si, en lugar de en una serie con apenas 600.000 espectadores, esto hubiera ocurrido en "True Blood" o "Juego de tronos", pero como indican en "THR", no sólo no hay modo de saberlo sino que, si las audiencias importaran, "Luck" no habría sido renovada por una segunda temporada directamente.

Muchas veces hemos comentado que los canales de cable premium no se mueven tanto por las audiencias porque su principal fuente de ingresos no es la publicidad, sino las suscripciones (los abonados, para entendernos). Eso hace que su modelo de negocio dependa bastante más de la creación y mantenimiento de una imagen de marca, algo a lo que respondía el famoso eslógan de "No es televisión. Es HBO" con el que la cadena empezó a hacerse visible y a popularizarse entre cierto sector del público. Eso les permite, por ejemplo, tener "Treme" en antena durante tres temporadas (la tercera se estrena en otoño) a pesar de que sus audiencias están a la par con las de "Luck", porque las buenas críticas y el tipo de fans que atrae una serie de David Simon les interesan para sostener esa imagen de calidad y diríamos que de exclusividad; sólo si te suscribes a HBO puedes ver este tipo de programas y, reconozcámoslo, luego puedes presumir de culto y de ir a la última al comentarlos con tus amigos.

Con una serie tan minoritaria como "Luck", la imagen y el buzz lo son todo. Que empiece a conocerse que dos caballos tuvieron que ser sacrificados durante el rodaje de la primera temporada porque se rompieron una pata rodando las carreras, y que luego se sepa que un tercero murió al comenzar a grabar la segunda entrega, con PETA acusando a la serie de utilizar caballos enfermos, fuera de forma y drogados, genera una imagen bastante mala y un buzz negativo que no favorecen a HBO, y que le da a la cadena un tipo de publicidad que tiene el potencial de espantar a esos espectadores para los que HBO es sinónimo de calidad y de valor añadido. Esto es un negocio también de relaciones públicas, y Eli Gold también habría aconsejado a Peter Florrick que se desprendiera de un colaborador cuyo entorno se hubiera ganado mala prensa, fuera por las razones que fueran. Tener una serie sobre carreras de caballos con polémica porque en su rodaje han muerto caballos es una pesadilla de relaciones públicas.

Si la cadena no podía garantizar que, en un par de semanas, no saltara la noticia de que había muerto otro caballo, es lógico dentro de su perspectiva que optaran por detener la hemorragia antes de desangrarse por completo. Las series de cable suelen ganar espectadores en la segunda temporada con respecto a la primera, porque mucha gente aprovecha la publicación de su DVD para verla durante su hiato, pero para eso es necesario que dicha serie esté acompañada de un buzz positivo que lleve a que esos nuevos espectadores se animen a comprar el DVD para ponerse al día y empezar a seguirla semana a semana en cuanto regrese a la parrilla. El daño que las muertes de caballos de "Luck" podían hacer a la imagen general de HBO era potencialmente mayor que el que pudieran haberle hecho a la imagen de AMC las malas críticas al final de la primera temporada de "The Killing" y el culebrón de las negociaciones para renovar "Mad Men" combinados. La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino también parecerlo.
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