19 marzo 2013

La clase media en la tele

"El mejor cine se hace en la tele" es, probablemente, ya uno de los mayores clichés que se puede escuchar cada vez que se habla del enorme salto cualitativo que han dado las series de televisión en la última década, y la gran popularidad como entretenimiento de alto nivel, como quien dice, que han experimentado. Con el estreno en Sundance Channel de "Top of the lake", vamos a volver a leerlo por todas partes porque la principal creadora de esa miniserie es Jane Campion, directora de cine que saltó a la fama (y a los Oscar) con "El piano" y que parece que va a obtener con esta aventura las buenas críticas unánimes que eludieron a sus dos últimas películas, "Bright star" y "En carne viva".

Con el regreso de Campion al medio (pues "Un ángel en mi mesa" fue originalmente una miniserie) se repetirán los comentarios de que Hollywood ha dejado las historias adultas de lado, centrándose sólo en los taquillazos dirigidos a los adolescentes que van en bloque a verlos el fin de semana de su estreno, y que la televisión ha recogido el testigo en ese aspecto. Y eso, la verdad sea dicha, no es del todo falso. Más que que la televisión esté haciendo mejores cosas que el cine comercial, lo que ha habido es un desplazamiento de los temas que centraban las películas hace unos diez o quince años. Steve Buscemi lo explicaba hace tiempo en una entrevista y no le faltaba cierta razón; el cine independiente está produciendo las películas adultas y de presupuesto medio (o pequeño) que antes hacían los estudios, y la televisión está llevando a la pantalla las historias que, en los 90, contaba el cine independiente. Hasta Rob Thomas, al hablar sobre la película de "Veronica Mars", decía que en Hollywood ya no había esperanza para las cintas con un presupuesto menor de diez millones de dólares (él se refería a presupuestos rondando los cinco millones).

Tal vez por eso, no es extraño que cada vez veamos un mayor desembarco de cineastas en proyectos televisivos, generalmente para dirigir el piloto de alguna serie. Y ya no hace falta referirse únicamente a Martin Scorsese con "Boardwalk Empire", o a Neil Jordan con "The Borgias". Ang Lee se va a encargar del de "Tyrant", una serie para FX creada por Howard Gordon y Gideon Raff, y los dos realizadores de los remakes estadounidense y franco-británico de "The Bridge" serán Gerardo Naranjo y Dominik Moll. No es ya nada extraño que los directores alternen series y películas (como Juan José Campanella), y David Slade lo mismo salta del terror independiente a "Eclipse" que se pasa a dirigir episodios de "Awake" o "Hannibal". O "Breaking Bad", por cuyas sillas de dirección también ha pasado Rian Johnson, que además dirigió un capítulo de "Terriers". Últimamente, eso sí, lo más curioso es encontrarse en las series más insospechadas el nombre de John Dahl, un tipo que parecía que iba a comerse Hollywood con "La última seducción" y que ha pasado por "Justified", "Arrow", "Dexter", "Person of interest", "The vampire diaries", "Shameless" y hasta un capítulo de "Battlestar Galactica", por resumir su currículum en la pequeña pantalla. Y como mera curiosidad, "The good wife" ha contado en un par de episodios con Dean Parisot, responsable de "Héroes fuera de órbita", y todo un veterano de la televisión.
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